El extraño caso de la chica solitaria
Esta noche pensaba maravillarlos con la historia de cómo Lindsay Lohan fue fotografiada sin ropa interior y que dios me perdone, hasta pensaba ponerles las fotografías. Pero agradezcamos a que la internet es un mundo extraño (conservémosle así), encontré una nota que me llamó la atención y que daba cuenta de un fenómeno electrónico que me atrapó inmediatamente.
Siempre me ha llamado la atención la capacidad que la internet tiene de volver “relevantes” las situaciones más absurdas, un ejemplo local fue el “famoso” video del niño de nombre Edgar ¿Qué tenía de especial Edgar? ¿por qué tanta gente bajó y se rió con su caída? Nunca pude entenderlo, aunque un amigo explicaba que se debía a mi nulo sentido del humor, cosa que no comparto, es sólo que parecía que habíamos vuelto a la comedia del pastelazo, lo cual no me parece malo, pero que se llevara a ese nivel “el culto a Edgar” si me sigue pareciendo incomprensible porque sigue sin causarme risa. Aún así se hicieron camisetas, tazas, sonidos para celular, videos, blogs enteros hablaban de Edgar (por lo menos yo lo hago a destiempo), en síntesis fue un fenómeno que solo la internet pudo ser capaz de capitalizar, ¿hubiera pasado lo mismo de haber sucedido en TV? No lo creo.
Hoy, tuve una especie de paramnesia cuando me enteré de la siguiente noticia relacionada con una chica estadounidense cuyo nick era Lonelygirl15 (chica solitaria 15). Quizás a muchos no les sorprenda, pero les juro que recién me acabo de enterar y como tengo la buena costumbre de maravillarme con cosas insignificantes, no quise pasar la oportunidad de hablar de ello.
Lonegirl15 era (así, en pasado) una adolescente norteamericana promedio de 15 años y que tiene un vlog (sí, con v). Esta chica filmaba una secuencia corta en video diario desde su habitación y la subía a Youtube, promediando alrededor de medio millón de visitantes cada uno (aunque algunos superan las 700,000 visualizaciones), más de 4,000 comentarios y alrededor de 14 video-respuestas. Algunos datos señalan que recibía casi 2 millones de visitas y contaba con más de 20,000 suscriptores ¿No es maravilloso lo que puede hacer la cultura pop? Y la verdad es que esas cifras no eran para menos, porque la chica era bella, inteligente, tímida, simpática, con excelentes gustos musicales, inocente, hablaba maravillosamente, le gustaban los geeks, Ah! y también tenía una marioneta con la que solía hablar ¿qué más se podía pedir?
En cada uno de sus videodiarios narraba situaciones relacionadas con sus padres, que solían ser muy estrictos, su novio David, su “coqueteo” con el profesor de ciencias, de Plutón, de una “extraña” religión y de un misterioso ritual que tenía que realizar, incluso hubo personas que la ligaron con el satanismo, puesto que había referencias a Aleister Crowley en su habitación con la forma de un pequeño templo al que se le encendían velas. Sobra decir que eso enganchó más a la audiencia, quien deja las televisiones para ver los culebrones y vivencias de personas reales.
Algunas personas empezaron a sospechar que Lonelygirl15, a quien se identificó como Bree, no era más que un truco elaborado de mercadotecnia ¿pero podrían ser una agencia capaz de hacer algo como esto? Por supuesto que sí. Lonelygirl15 resultó ser una exitosa estrategia mercadológica, aunque fue descubierta por uno de sus detractores quien la logró identificar como una actriz de 19 años, originaria de Nueva Zelanda y radicada en Los Angeles y cuyo nombre verdadero resultó ser Jessica Rosse.
La forma en que la descubrieron fue una obra de la ingeniería social. Chris Paterson, y un par de personas más, se hicieron pasar por un joven admirador de 17 años, acto seguido le hicieron llegar un email a Bree y cuando ésta contestó rastrearon el correo hasta la computadora de una agencia de artistas en Hollywood. Los creadores reconocieron su obra con lo que se despeja la duda, cada video respondía a una estrategia diaria, a un plot muy bien diseñado de capítulo a capítulo ¿Podrá Bree sobrevivir ahora que la verdad se ha descubierto? Los siguientes días nos lo dirán.
Si gustan leer la respuesta de los productores pueden leerla en su página oficial. Pero si desean más información pueden hacer clic aquí, aquí y en su profile de youtube, incluso pueden checar la nota del New York Times.
Ahora que descubro que no podemos escapar de los vendedores, me aterrorizo y me hace pensar que mejor hubiera escrito de la (ausencia de) ropa interior de Lindsay Lohan.


