Monday, October 30, 2006

Ambigüedad

Siento como si hubieran pasado meses desde la última vez que postée algo. Quizás se deba a que esta ha sido una semana un tanto… “extraña”. He pasado de sentirme deseado sexualmente a sentirme… no sé, ¿cómo lo puedo explicar? Es como cuando suceden bien las cosas, pero como si en el fondo supieran de que no pasó nada. Como si eso que fue bueno fuera realmente una “ilusión” y que las cosas simplemente fueron ambiguas.

¿Suena confuso? Pues ahora imaginen cómo me siento. Pero, para no perder la costumbre, les cuento mi vida de manera resumida. Tengo que hacer algo con este exhibicionismo, no es que no me guste, la verdad, pero uno nunca sabe quién puede estar leyendo (soy paranoico ¿recuerdan?). En fin, a lo que voy es a lo siguiente.

Hace como dos semanas salí con uno de mis amores platónicos a una de esas “citas” cuyo caracter ambiguo te hacen pensar que todo puede suceder, cosa que en verdad sucedió. Dentro de todos los escenarios posibles, todo sucedió extrañamente “bien”, ¿cómo saberlo con certeza? Tenía como unos 8 años sin tener una cita. No soy una persona que me asuste con facilidad, se puede decir que soy medio perversote (en un sentido freudiano, les aclaro), ¿que ella tiene novio/prometido? puedo manejarlo, no me afecta en lo absoluto ¿Sus manías? bueno, yo tengo las mías, y pueden ser igual de bizarras que las de cualquiera, ¿Su caótica vida? bah! nada del otro mundo.

La “cita” duró aproximadamente 3 horas, yo pensaba que me mandaría a volar en menos de 1, creo que con esto romí un record. Tomamos café (menos yo que no lo tomo) y charlamos de varias cosas, su vida, la mía, Hermosillo, el mal servicio de Sanbrorn’s, el que me dejaran encerrado en el baño cuando fui a él (pero eso se los cuento otro día). Aproveché para hacer el clásico 1, 2, 3, al estilo Noriega, y, siguiendo el comentario de una amiga, decidí portarme como no soy (bueno, ella no me aconsejó eso, pero pensé que sería buena idea). Llevé mi charla amena y mis mejores chistes (olvido que en el mundo “normal” mis chistes no son buenos, pero tenía que divertirme). Salimos a comernos una nieve (me sentía como en un comic de Archie, por lo fresa de la situación), al final se despidió con un beso en la mejilla y una promesa: vernos nuevamente. Es más, hasta le confesé que le había dedicado un post en mi blog, cosa que le pareció gracioso (no me quise arriesgar que fue un post en mi blog y otro en mi fotolog, no quise tentar a mi suerte jeje).

Pero algo no encajaba, no se qué. Así que le mandé un email (aaah porque me dio su email), no me lo contestó. Pasaron 4 días, no la volví a ver, así que pensé que sería buena idea mandarle un mensajito a su celular. Tampoco lo contestó ¿Qué no sabe que mi ego es tan grande que requiere retroalimentación constante? ¿Qué clase de amor platónico es ese? Se los juro, regularmente no soy tan persistente con las personas (dice una amiga que es porque soy acuario, yo digo que es porque soy un ególatra, aunque en esencia es lo mismo) pero a los días le mandé un nuevo email, éste si lo contestó. Me decía que muy probablemente nos veríamos el viernes de la siguiente semana. Y así fue. Esa noche se portó muy amable y simpática, incluso llegué un poco “alegre” (quizás debido a las cervezas, quizás debido a la calentura, quizás un poco de ambas).

Llego a mi casa, y mientras revisaba mi email, a la 1:30 AM, llegó un mensaje desde un celular que no conozco. “Ke onds. Te extraño”. Ese no era su celular, pero ¿quién de los que conozco osa escribir K’s en lugar de Q’s sin miedo de que le haga un escándalo? ¿Quién de los que conozco me mandaría un mensaje a esas horas para decirme que me extraña? ¿Quién de mis amigos(as) se tomaría la molestia de escribirme desde un celular ajeno? Tenía que ser ella, se quedó sin saldo, le pidió el teléfono prestado a alguien y, claro, desde ahí me mandó un mensaje. Todo era malditamente lógico.

Justo en ese momento, recordé que días anteriores me había gastado el saldo de mi celular concertando una cita para el oculista de mi sobrino (quien por cierto, necesita lentes), aún así intenté (desesperadamente) de contestar la llamada, “el saldo de su amigo se ha agotado” (maldita grabadora), traté de mandar un mensaje (saldo insuficiente), quise mandar un mensaje desde la página de telcel (el usuario no tiene activado este servicio) ¿era el fin de mi vida sexual? No! Aún quedaba el email. Así que le escribí, me disculpé por no poder llamarle y le dije (¿rogué?) que esperaba no haber desperdiciado mi oportunidad.

La espera fue eterna, con los antecedentes sabía que bien podría no contestar, con lo que incrementaría mi ansiedad, sumado a esto habría que añadir que no me pagan hasta el lunes (y apenas era sábado en la madrugada) y no tenía dinero para comprar saldo a mi celular. No esperé que me contestara en ese instante, pero quizás lo hiciera más tarde. Me levanté, entré a leer mi cuenta de email y nada… cero mensajes, tanto de amigos como de ella. Silencio en la red.

Al cabo de unas horas volví a revisar y ahí estaba, un mensaje de ella. Lo abrí desesperado, ¿qué me diría? ¿aceptaría otra salida? ¿se habría rendido al encanto Noriega? ¿diría que no y que la había malinterpretado? Supongo que debí suponer lo que pasó después, pero a veces olvidó que se trata de mi vida. “Disculpa, pero honestamente no se a qué mensaje te refieres, yo no te he escrito nada. Yo también lamento no haberme despedido de ti. Besos”, contestó lapidaria. Sudé frío, tuve palpitaciones, ¿me sentí frustrado?, ¿dudas? ¿me miente? ¿número equivocado? DEMONIOS!

Hice mil teorías (y aún las sigo haciendo). Si no fue ella, ¿entonces quién? Me niego a creer que fue un número marcado por error, no ahora, no en este momento. Recordé una tarjeta de teléfono público que tenía guardada en la cartera desde hacía meses. Fui, junto con un amigo al teléfono público más cercano, revisé el saldo: 6 pesos. Eso era una llamada rápida de un minuto.

Marqué… eso tenía que sacarme de la duda. “¿Bueno?” dijo un hombre al otro lado de la bocina (llanto de niños al fondo), “Disculpe, ¿con quién hablo?” pregunté, “Con no-recuerdo-su-condenado-nombre”, contestó. “Número equivocado” dije desilusionado y colgué. Ahora me cuestiono si debí haber preguntado más, como sugirió mi amigo, quizás me hubiera quedado más tranquilo. Quizás tuve miedo de desilusionarme más, quizás preferí vivir con la ambigüedad de la llamada. Quizás mañana se me ocurra algo.

Lo demás fue tan precipitado que apenas lo recuerdo. Compramos algunas cervezas, jugamos algunos videojuegos y nos divertimos como enanos gracias a la ebriedad. Al final, no se cómo, no se por qué, terminamos charlando en una esquina con esas personas que me rodean recientemente, uno de ellos había matado a su madre con un picahielos y el otro se había peleado previamente con él a machetazos ¿No es maravilloso el Hermosillo nocturno? Tan sórdido y siempre dispuesto a sorprenderme.

Para rematar el día, mi amigo estuvo a punto de parar en la cárcel, concretamente porque se tomaba una cerveza mientras caminábamos. Eso hubiera sido la guinda del pastel, aunque al final los polis nos (le) dejaron ir. Hablamos con nuestro proveedor de Hot dogs y quedamos de pagárselos hasta el lunes (no teníamos dinero).

Para terminar la semana, fui a ver El Ilusionista y me aburrí terriblemente, me pareció la trama más pretenciosa en mucho tiempo, además de completamente predecible. Volvimos para cenar Hot dogs (sí, de nuevo, ha sido mi dieta fiel desde hace meses) y el “hotdoguero” me enseña el periódico: “Adolescentes participan en una orgía en pleno parque Madero a las 12:30 horas”. Al parecer Hermosillo, no solo es sórdido de noche.

Posted by Joker at 08:04:52 | Permalink | Comments (10)

Tuesday, October 24, 2006

Enfermo y con lluvia

Los días con lluvia me traen recuerdos, algunos buenos y otros no tanto; hoy es uno de ellos. Ha estado lloviendo durante todo el día en la ciudad y eso despierta en mi toda una clase de sentimientos. Casi todos han sido producidos por recuerdos del ayer, justo en momentos como este miro el frasco con los antidepresivos y me digo que puedo aguantar un día más sin tomarlos, pero siempre está ahí, recordándome que tengo asuntos pendientes que debo resolver. Me he negado durante tanto tiempo a ellos que ahora ya no sé si serán necesarios. Maldita lluvia.

Cuando estaba en la preparatoria un día desee que no lloviera más y el resultado fue una sequía que ha durado años. Quizás sea injusto decir que los fenómenos de la naturaleza dependen de mi estado anímico, pero eso pasó. Hace poco volví a desear que lloviera y así pasó. Ahora no se si quiero que continue lloviendo.

Hoy no fui al trabajo, realmente no fue por flojera sino por enfermedad. Cosa muy rara en mi considerando que casi nunca me enfermo ¿coincidencia? Mi ojo izquierdo amaneció tan hinchado que no podía ver nada con él, de hecho lo tenía completamente cerrado. Aún así fui al trabajo, cuando me vió el doctor del lugar me mandó de regreso a casa por lo que cancelé todos mis compromisos, por lo menos hasta mañana. Yo le expliqué a mi madre, quien se empecina en hacerme un creyente de dios, que dios, en su inifinita sabiduría, quiso que yo amaneciera enfermo para que no tuviera que ir a trabajar con lluvia y así no me mojara… creo que no le causó mucha gracia mi chiste.

Ahora debo tomar como 3 tipos diferentes de medicamento, amén de los remedios caseros de mi madre, como la manzanilla para mi ojo. El Naproxeno parece pastillas para caballo, creo que hubiera sido mejor que hubieran sido supositorios. Las pastillas de Trimetoprima son demasiado pequeñas, por lo que debo tomar el doble de la dosis: 2 tabletas. Las gotas de Biodexan Ofteno son cada 4 horas, justamente es la hora de hacerlo ¿qué no sabe el doctor lo mucho que me cuesta echarme gotas en los ojos? Es que tengo la maldita costumbre de cerrarlos y siempre ha sido un problema con mis cuidadoras quienes no creen que no puedo evitarlo.

Aparentemente mañana amaneceré mejor, por lo menos ya puedo abrir el ojo y éste se ve menos inflamado. Dice el doctor que fue una bacteria, yo lo dudo. Apostaría que es parte de una conspiración corporal para que no olvide que tengo asuntos pendientes. Sí, ando un poco melodramático, lo admito. Estúpida lluvia.

P.D. Para colmo de males, el blog no me deja postear. Quizás sea una advertencia. Quizás mañama me arrepienta, pero qué diablos.

Bueno, para cambiar un poco el mood les dejo este video.

 

Posted by Joker at 07:55:56 | Permalink | Comments (3)

Monday, October 23, 2006

El laberinto del Joker

http://www.thedougjonesexperience.com/panimage~10.jpg
México va que vuela para puritano
Guillermo del Toro

He desarrollado una extraña fijación que impacta de manera económica en mi vida. He estado asistiendo, por lo menos, dos veces por semana al cine. Eso ha ocasionado que tenga la fortuna de ver películas (casi todas) que son malísimas (con m de Muy Malas), lo que me ha generado cierta frustración. Justamente cuando empezaba a resignarme a no ver algo bueno este año, llega la nueva producción de Guillermo del Toro: El laberinto del fauno.http://img34.imageshack.us/img34/1526/00250218ij.gif

Una vez que la vi me declaré enemigo del cine nacional, entre los cortos previos a la película pasaron como trailer una cosa llamada “Así del precipicio“, una de las tantas bazofias del cine nacional, donde aparentemente, lo único bueno son los desnudos del mismo. Por lo que vi en ese corto, creo que esa película se puede resumir así: Un grupo de 3 amigas, se empiezan a “alocar”, consumen drogas y caen en una vorágine de sexo y drogas que las llevan a una tragedia, donde seguramente alguien morirá (sino es que todas) pero al final aprenderemos una valiosa lección de vida. Las drogas y el sexo son malos para la salud.

La otra apuesta de nuestro excelente cine es la nueva película de Bárbara Mori, “Pretendiendo“, que vendrá siendo como una mezcla de “La fea más bella” con tintes de chick flick. Un híbrido asqueroso, si me permiten decirlo. En definitiva el cine mexicano hace mucho que perdió el rumbo, pero en lugar de generar una autocrítica, nos avientan la bolita a los espectadores, pidiéndonos que apoyemos el “nuevo” cine mexicano. Para ser honesto, prefería las películas de el Caballo Rojas.

El laberinto del fauno pudo ser una excelente película mexicana, ¿cuesta tanto trabajo creer que algo así se puede hacer en México? Guillermo del Toro escribe, produce y dirige esta película, realizada en su mayor parte en España, con una crítica bastante aguda a los monstruos imaginarios y a los reales. El laberinto del fauno no es más que un pretexto, una metáfora, para contarnos otra parte de la historia del franquismo y de la crueldad humana ¿tenemos en México personajes tan perversos como en España? Me atrevería a decir que sí.

Pero no, esas cosas no pasan en nuestro país, tan es así que esta película recibe la clasificación C (para adultos), cuando la trama fácilmente pudo alcanzar una B (para adolescentes y adultos) e incluso una A (para toda la familia). Esto me despeja la duda de que los censores son en realidad imbéciles. Más alla de mi berrinche los invito a ver esta película, me niego a creer que “Chiquito pero peligroso” dure más tiempo en cartelera que esta excelente película. Para incentivar que vayan al cine a verla, les dejo unos comentarios al respecto.

 
http://www.elpais.es/elpaismedia/diario/media/200508/24/revistaverano/20050824elpepirdv_1_I_SCO.jpgEl contexto histórico del filme está situado justo al finalizar la Guerra Civil Española, allá por el cada vez menos recordado 1944. La película nos cuenta la vida de Ofelia (Ivana Baquero), una niña de 13 años, que junto a su madre, se traslada hasta un pequeño pueblo para vivir al lado del General Vidal (Sergio López), quien resulta ser un cruel capitán del ejército franquista. El tal Vidal resulta ser uno de esos villanos que odias con todas tus ganas y del que esperas ver su castigo al final del filme (claro que eso es un poco maniqueo, pero qué diantres, culpemos a Hollywood por eso).

La misión de Vidal es acabar con los últimos vestigios de la resistencia republicana, escondida en los montes de la zona. Una noche Ofelia descubre las ruinas de un laberinto donde se encuentra con un fauno (Doug Jones), una extraña criatura que le hace una increíble revelación: Ofelia es en realidad una princesa, última de su estirpe, a la que los suyos llevan mucho tiempo esperando. Para poder regresar a su mágico reino, la niña deberá enfrentarse a tres pruebas antes de la luna llena.

El principal enemigo de esta película es precisamente su trailer, puesto que nos hace creer que lo mejor de la película es el mundo de fantasía del fauno, cuando en realidad atiende a dos tramas paralelas: el mundo “real” y el mundo “fantástico” que se entretejen entre sí. Pero como una imagen vale más que mil palabras, les dejo este trailer para que se emocionen con su contenido.

Posted by Joker at 07:09:43 | Permalink | Comments (6)

Thursday, October 19, 2006

Del Apocalipsis a Blade Runner

Esta es una nota que me encontré en La Jornada, la verdad es que me pareció bastante interesante y no quise perder la oportunidad de compartirla… así hago tiempo mientras se me ocurre algo para postear jejeje

Del Apocalipsis a Blade Runner pasando por Internet

Javier Aranda Luna/ II

 

Hace nueve meses un adolescente decidió compartir con alguien su pasión musical. Nada nuevo si pensamos que millones de adolescentes quieren hacer lo mismo en este momento. Instaló en su pequeña habitación una cámara de video. Se colgó su guitarra eléctrica de 300 dólares, y se puso a interpretar el célebre Canon de Pachelbel. Uno de los lugares comunes de la llamada música clásica pero en versión rock.

No sabemos cuántas veces grabó su video hasta que quedó satisfecho. Cuando así fue subió a la web su grabación, a You tube, el más grande sitio de la Internet donde, de manera gratuita, se pueden intercambiar videos y que acaba de adquirir el buscador Google en la friolera de mil 650 millones de dólares.

Al adolescente no lo escuchó alguien sino casi 10 millones de personas.

Además de su maestría en el uso de la guitarra, llamó la atención que identificó su interpretación con el simple nombre de ”Guitar” y en lugar de nombre utilizó ”Guitar90″. Ningún elemento para identificarlo. Peor aún: una gorra de beisbol impedía, impide, mirar su rostro. Su genio musical, su identidad oculta pero, sobre todo, el número de consultas de su video, causaron furor entre los dueños de You tube y los editores de The New York Times. Estos últimos asignaron a un reportero para investigar la identidad del adolescente convertido en noticia.

El uso cotidiano de Internet está creando una cultura mundial cuyas consecuencias no podemos imaginar. Cada día descubrimos una nueva. Uno pensaría que la contienda electoral mexicana poco podría interesar a un sitio como You tube, pero no es así: existen casi 2 mil videos sobre los principales políticos mexicanos. A favor o en contra de López Obrador, por ejemplo, encontramos 852, y 615 sobre Felipe Calderón. Todo un reto, los dos tienen más videos que el mismísimo comandante Fidel Castro, a quien es posible ver nadando o dando uno de sus famosos y larguísimos discursos.

¿Se imagina lo que ocurrirá cuando alguien decida lanzar al ciberespacio la totalidad de las grabaciones clandestinas de videastas como Montesinos y Ahumada? ¿O las que le hicieron en audio a Kamel Nacif con una selecta parte de la fauna política de nuestro país? Lo pregunto porque ya es posible encontrar a congresistas estadunidenses durmiendo durante una audiencia en el Congreso o escuchar insultos raciales de políticos en campaña. Si antes un político pobre era un pobre político, ahora podemos medir su rating con este tipo de videos.

Ya no se necesita contratar a un complejo escuadrón de espías para fastidiar a los políticos rivales: basta un teléfono celular con capacidad para grabar video y estar en el momento preciso para lanzar a la fama a cualquier notable (dando tumbos en una cantina, socorriendo a una vedete, haciéndose justicia por su propia mano a costa del erario).

El uso de Internet nos está mostrando varias cosas a la vez: 1) que el futuro de la radio y la televisión tendrá que integrarse a ese medio y a sus posibilidades interactivas, 2) que a los jóvenes les importan las superproducciones, como la guerra de las galaxias pero también contenidos de altísima factura como el Canon de Pachelbel con producciones caseras, 3) que a las personas les importan menos los deportes en el mundo que lo que muchos publicistas y productores de radio y televisión creen (entre los ten tops por categorías de You tube ocupan un lejanísimo quinto lugar y de manera individual sólo ocupan un sitio entre los 40 videos más vistos), 4) que tendremos que modificar nuestros conceptos sobre los derechos de autor que, como sabemos, ya han sido rebasados fuertemente en la actualidad.

Sobre este último punto: ya existen en nuestros días partidos políticos cuya plataforma principal es lo que conocemos como piratería. Y así se llaman: partidos pirata. Los hay en España, Suecia, Francia, Estados Unidos, Bélgica, Alemania y Perú.

Sus partidarios pretenden, en general, modificar el actual régimen de derechos de autor para fomentar la total libertad de intercambiar datos en forma de música, imágenes, programas de cómputo; modificar el sistema de patentes farmacéuticas, informáticas o del genoma humano y convertir la Internet en una especie de biblioteca virtual monumental de libre acceso. Esos puntos que tal vez algunos de nosotros no compartiríamos serán una realidad en el futuro. Las universidades e institutos de educación superior públicos y privados están dando los primeros pasos al abrir sus bibliotecas a la Internet o al hacer públicos sus planes de estudio e inclusive dar cursos y ofrecer carreras mediante la web. Entre esas instituciones se encuentra, por cierto, el famoso y costoso MIT.

A esa realidad tendrá que enfrentarse la televisión del futuro.

Posted by Joker at 08:10:16 | Permalink | Comments (4)

Monday, October 16, 2006

Es - Cupido

“Dijo hola y adiós,
y, el portazo, sonó
como un signo de interrogación,
sospecho que, así,
se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mi.”
19 días y 500 noches
Joaquín Sabina

The image “http://static.flickr.com/38/122544991_01ecdb480d_m.jpg” cannot be displayed, because it contains errors.

Hoy conocí a Cupido. Siempre pensé en Cupido como esa representación de los grabados y las pinturas griegas, ya saben, el niño alado, las flechas, el arco; la imagen completa. Hoy acabo de descubrir que Cupido es un tipo borracho que vaga por las calles de la ciudad con una cerveza de Tecate Light en las manos. Para mi fue una sorpresa, en primer lugar porque siempre pensé que Cupido no existía y en segundo lugar por las circunstancias en las que apareció.

Me explico con claridad. Esta noche decidí invitar a un amigo al cine, después de la función nos fuimos caminando rumbo a nuestras casas, en algún momento del trayecto nos sentarnos en una parada de camión a platicar, mientras yo me fumaba algunos cigarros (el encendedor no funcionó, así que nos dispusimos a ir a un OXXO cercano a comprar fósforos). Justo en ese momento un tipo se acerca tambaleándose, llevaba una enorme sonrisa en el rostro, y se presenta: “Hola, soy Cupido“. Honestamente no me sorprendí (demasiado), si han leído algunas de mis historias sabrán que siempre me pasa lo mismo, tengo un imán para estas situaciones, o “casualidades”, como yo les llamo.

http://lozoya.com/images/cuentos/Cupido.gifSi el Diablo se viste de Prada, según la película que está en cartelera, la apariencia de “Cupido” era todo lo contrario. Era un tipo que vestía una camiseta vieja, unos pantalones raídos de mezclilla, una mochila vieja en la espalda y de color negro (supongo que es el lugar donde guarda las flechas y el arco) y una borrachera que ya quisiera el mismísimo Baco, aparentemente prefiere la Tecate Light como su marca favorita de cerveza, eso era lo que venía tomando, o quizás simplemente prefiere un buen tequila, pero sólo le alcanzó para cerveza. Creo que eso nunca lo sabré.

En un principio, mi amigo, me voltea a ver con cara de extrañado, especialmente porque decidí contestarle el saludo. “Mi madre se llamaba Margarita, creía mucho en el amor. La Margarita es la flor de los enamorados, me quiere, no me quiere. Cuando era niño, mi madre sembraba margaritas a mi alrededor”, nos dijo. Pensé que era uno de esos borrachos depresivos que nos contaría una historia con moraleja sobre su madre y cómo la había perdido por sus borracheras. Pero no, ese no fue el rumbo que tomó la conversación. “Les traigo un mensaje de amor, van a encontrar el amor, ustedes encontrarán a ellas y ellas los encontrarán a ustedes. Ese es mi mensaje, porque yo soy Cupido. Y como soy Cupido les garantizo que pronto encontrarán a alguien”. La cara de mi amigo era una mezcla entre incredulidad y asombro, difícil de describir si no la han visto antes.

dibuixos a la sorra“Muchas gracias por los buenos deseos”, le dije, “Te agradezco que me los digas” y me despedí con un apretón de manos. Empecé a caminar, sólo para descubrir que mi amigo se había quedado rezagado, cuando lo apuré me dijo que se había sorprendido por lo raro de la situación y empezó a bombardearme de preguntas al respecto, cuando volteó para despedirse de Cupido éste ya no estaba. Se había perdido en la oscuridad de las 11 de la noche, no supimos si solo venía a darnos ese mensaje y se regresó a cupidolandia (o donde sea que viva) o simplemente dobló en alguna esquina antes de que pudiéramos darnos cuenta.

Debo confesar que me sorprendí más de lo que admití, especialmente porque esto ocurre unas horas antes de mi gran cita con uno de mis amores platónicos (es que tengo varios). Mañana sabré que tan acertado fue Cupido. Lo único que lamento fue no haberle pedido su dirección para irlo a buscar en caso que requiera hacerle llegar mis reclamos. ¿El amor tiene un departamento de quejas? Si no lo tiene, debería, tengo algunas que me gustaría externar. Deséenme suerte sólo por si acaso Cupido estaba demasiado ebrio como para recordar su promesa.

Posted by Joker at 08:16:02 | Permalink | Comments (8)

Friday, October 13, 2006

De los creadores del “Hot dog más grande del mundo”

La ciudad donde vivo ha crecido
de espaldas al cielo.
La ciudad donde vivo es el mapa
de la soledad.
Al que llega le da un caramelo
con el veneno de la ansiedad.
La ciudad donde vivo es mi cárcel
y mi libertad.
Joaquín Sabina 

 

Es definitivo, Hermosillo sufre de un grave complejo napoleónico. A través de los años, gracias a la obsesión de Tony Dávila, ha intentado figurar en el mapa. Claro que para lograrlo no se caracteriza por ser la ciudad más justa del mundo o la ciudad con mayor eficiencia en cuanto a servicios, claro que no… por lo menos no mientras exista el Libro de los records de Guinness.

Al igual que esos fenómenos naturales impredecibles, como las sequías, las inundaciones o los tornados, cada cierto tiempo, y de manera impredecible, los hermosillenses abarrotan las calles de la ciudad con la esperanza de ser reconocidos mundialmente y nada parece detenerlos. Esa megalomanía local los ha llevado a intentar imponer un record mundial en más de una ocasión, empezando con el árbol de navidad más grande del mundo, y continuando con el hot dog más grande del mundo y la carne asada más grande del mundo.

¿Nuestro más reciente intento? LA CARNE ASADA MAS GRANDE DEL MUNDO II ¿Soy el único que siente que le arde la cara de vergüenza en esta ciudad?

Como el título del post lo indica, la presentación podría ser como sigue:

“De los creadores de El árbol de navidad más grande del mundo, los productores de El hot dog más grande del mundo y de los actores de La carne asada más grande del mundo, ahora para todos ustedes:

LA CARNE ASADA MAS GRANDE DEL MUNDO RELOADED 

Aclaración 1: Durante este post no se dañó a ningún árbol de navidad, hot dog o carne asada, aunque sí quizás algunos egos. 

Aclaración 2: Se que no es mi mejor post, pero los reto a que escriban algo coherente con dos sobrinos gritones, un papá viendo el Discovery Channel a todo volumen (y todo porque se le descompuso su TV y ahora lo tengo en mi cuarto) y una neurosis crónica. Lo pude haber escrito más noche, pero es noche de cervezas jojojo

Posted by Joker at 04:49:32 | Permalink | Comments (4)

Monday, October 9, 2006

Dr. Joker

“¡Es un mundo mágico, Hobbes viejo amigo!”, “¡Vamos a explorarlo!”.
Calvin and Hobbes en su última tira el 31 de diciembre de 1995

Antes que nada me disculpo, una de mis nuevas intenciones era actualizar con mayor frecuencia mi blog, pero por razones ajenas a mi voluntad no he podido hacerlo como me gustaría. Así que, mis 3 queridos lectores, espero que entiendan que en esta nueva etapa laboral me queda cada vez menos tiempo para mi y más tiempo para dormir, lo cual era absolutamente necesario, pero de eso les cuento en otra ocasión.

Esta semana he dedicado mi tiempo a releer esa maravillosa tira cómica que es Calvin and Hobbes (voy en el Volumen 3, versión española), y, como siempre me pasa, he descubierto algo de mi en ella, concretamente en la tira donde Calvin señala que es un genio incomprendido, cuando Hobbes le pregunta por qué cree eso, Calvin remata diciendo, “porque nadie más lo cree”. Algo así siento ahora, especialmente cuando mi nuevo trabajo puede ser resumido de la siguiente manera (clic en la imagen para agrandar):

Para las personas que me conocen no es un secreto que durante algún tiempo me dediqué a dar terapia, especialmente en el ámbito comunitario, labor que dejé de hacer porque descubrí que había otras formas de ayudar a las personas y que no necesariamente involucraran esta actividad. Esta experiencia me hizo ser bastante sardónico y crítico en cuanto a la psicología y la psiquiatría, pero en uno de esos giros imprevistos de mi vida he vuelto a las andadas y ahora me encuentro haciendo precisamente lo que interrumpí por algunos años.

Para mi ha sido toda una sorpresa volver a encontrarme con un viejo mote que mucho tiempo me acompañó: “Doctor”. Aunque en realidad no puedo ser considerado un doctor, las personas asumen que la figura del psicólogo tiene mucho que ver con el hecho de ser doctor y poco con la del licenciado. En otras ocasiones me desvivía diciéndole a las personas que no lo era y que existían diferencias entre unos y otros, pero después descubrí que los médicos tampoco lo eran (son solo licenciados, como el resto de nosotros) y que a éstos tampoco les importaba. Para entender esto tenemos que recurrir a la siguiente palabra: Estatus. Y es que en este mundo, el hábito si hace al monge y a los profesionistas les encanta cubrirse de glorias que no tienen. Como se ha vuelto mi caso.

“Hola Doctor”, me dicen por los pasillos, “¿Cómo está usted, Doctor”, “¿Cómo amaneció hoy, Doctor” y siempre reprimía mi vieja intención de decirles que no lo era, pero qué diablos, ¿quién soy yo para quitarles la ilusión? El sueldo bien vale la pena mi represión, después de todo me alcanzará para pagar a mi terapeuta.

Así transcurrieron los primeros días, siendo el segundo doctor del lugar, el primero es un médico con el que comparto chismes de oficina, aunque me sentía extraño decidí dejarme llevar por la sensación, hasta que un día salí y me encontré con una de las personas de intendencia, al que saludé amablemente “Buenos días”, le dije, “Qué hay, wey”, me contestó… y yo me sentí cálidamente en casa, bendito sea.

Si alguien desea más información sobre las tiras de Calvin y Hobbes hagan clic aquí.

Posted by Joker at 08:30:14 | Permalink | Comments (4)

Monday, October 2, 2006

El Joker errante

Desde pequeño he sido una persona errante, por cuestiones familiares he recorrido muchas partes del estado de Sonora, así como una parte del país. He vivido en lugares tan diversos como Álamos, Moctezuma, Ónavas, San Bernardo y, por supuesto, Hermosillo.

También he conocido, y vivido por cortas temporadas, en Aconchi, Altar, Arivechi, Arizpe, Bacadéhuachi, Bacanora, Bácum, Banámichi, Baviácora, Bavispe, Benjamín Hill, Caborca, Cajeme, Cananea, Carbó, Cucurpe, Cumpas, Divisidareros, Empalme, Etchojoa, Fronteras, Granados, Guaymas, Huachineras, Huásabas, Huatabampo, Huépac, Ímuris, La Colorada, Magdalena, Mazatán, Naco, Nácori Chico, Nacozari de García (además, testigo de mi operación de apendicitis), Navojoa, Nogales, Opodepe, Pitiquito, Puerto Peñasco, Rayón, Sahuaripa, San Luis Río Colorado, San Miguel de Horcasitas, San Pedro de la Cueva, Santa Ana, Soyopa, Suaqui Grande, Tepache, Trincheras, Ures, Villa Hidalgo y Yécora.

Eso sin contar que en Hermosillo he vivido en varias de las colonias de la ciudad y he tenido largas estadías vacacionales en otros tantos lugares. Con esos antecedentes no es de extrañar que haya desarrollado un deseo de estabilidad; dejar mis comportamientos nómadas para volverme un ser sedentario ha sido una de mis metas. Me encanta tener una vida tranquila, monótana y aburrida, desafortunademente, pocas de mis parejas lo han entendido así, y otras tantas veces simplemente el destino me ha negado esa posibilidad. Supongo que es parte de una “maldición” similar a la de El Judío Errante en donde estoy destinado a vagar por estas tierras olvidadas de dios.

Quizás muchos envidien esta situación pero les juro que llega a volverse muy cansado, especialmente cuando tienes un deseo malsano por lograr cierta estabilidad. No extrañará a nadie el que diga que he estado “a punto” de casarme en, por lo menos, dos ocasiones.

Esta reflexión la comparto precisamente por mi experiencia de anoche. Como ya he dicho, desde hace un tiempo busco una estabilidad, pero en fechas recientes he vuelto a mis fueros y me he proclamado una especie de cronista de las borracheras locales, vida que no deseaba, especialmente porque sentía que ya había pasado por esa etapa cuando tuve 24 años. Es curioso como suceden las cosas, mi pareja deseaba una vida como la que llevo y no la tiene, yo que no la deseaba, la tengo… el señor actúa de formas misteriosas.

En esas borracheras, con cargo a mi crisis de mediana edad, he conocido la fauna más variada y debo admitir que me he vuelto todo un experto en habilidades sociales, lo mismo “camareo” a los cholos de la localidad que a los artistas urbanos; a los raperos y a los regetoneros; a los calderonistas y a los pejistas; he ido de la sublime a lo ridículo con solo un paso… Y ME ENCANTA!

Volviendo a lo que desencadena mi verborrea, anoche me tomaba unas cervezas en casa de un amigo, mientras le pateaba el trasero a unos cuantos monstruos de un videojuego, al momento de salir para fumarme un cigarrillo, desde un carro nos gritan que acudiéramos a la casa de un amigo que no veía desde hacía por lo menos 6 años (quizás más). Sobra decir que obedecimos la sugerencia inmediatamente.

Allí tuvimos la fortuna de encontrarnos a varios amigos: un taxista en decadencia y a punto de casarse; un amigo con un problema de sordera y una gran autoestima que lo hace ser, según sus propias palabras, imán para las chicas y el rey de todos los pleitos callejeros, quien se lía a golpes con cualquiera solo para demostrar que las puede todas; un desconocido, hasta ese momento, que se encuentra confinado a una silla de ruedas de por vida. Todos adictos a la cocaína, y lo menciono no como un prejuicio moral, sino como una característica más de la velada, porque curiosamente esa noche buscaron y buscaron y no pudieron encontrar a nadie que les vendiera nada… ya la noche se antojaba deliciosa. El cuadro lo completábamos yo y mi amigo, quienes tampoco estamos muy “enteros” (hay que ser honestos), ambos dolidos por experiencias pasadas y con una gran necesidad de evadir nuestras solitarias noches.

Y yo no podía dejar de recordar esa rolita de Joaquín Sabina, “El café de Nicanor“, especialmente la estrofa que en su letra versa así:

Asociado en sociedad
con tales socios,
se pueden imaginar
que los amores van mal,
la salud mejor ni hablar
y no van bien los negocios.

La cual repicaba en mi cabeza toda la noche cual si fuera un mantra tibetano. Sobra decir que no me tomaba tantas cervezas desde el fin de semana pasado, en otro de mis raros reencuentros con fantasmas del pasado a quienes dejé de ver hace años y que han vuelto a aparecer en mi vida.

Todo empezó como una borrachera clásica, con las charlas típicas de las habilidades amatorias de los involucrados, aderezadas con fotos en el celular donde aparecían las ex parejas enseñando sus partes más íntimas y éstas dormidas, sin saber que un atado de borrachos las miraban e imaginaban con lujuria; en estas reuniones tampoco pueden faltar las anécdotas donde los involucrados derrotan a puño limpio a una pandilla de busca bullas, así como las burlas a aquellos que se empiezan a dormir producto de la cantidad ingerida de alcohol. Hasta ahí todo era normal, al menos para mi, hasta que llegó la hora cero, esa hora en la que, al calor de las cheves, todos empiezan a distorsionarse… ni siquiera se por qué me asombro, siempre pasa lo mismo, creo que eso entra en la categoría de “normal”.

Mi amigo el taxista contaba su anécdota y de repente empieza a vomitar, justo a mi derecha, les juro que veía pasar la “guácara” cual película de Matrix, así, en slow motion, en “bullet time” y en sonido estereofónico, lo bizarro es que ni siquiera se inmutaba y, entre vomitada y vomitada, trataba de continuar su relato: “y entonces… guuuaaaccckk… yo le… guuuuuaaaacccckkk… dije… guuuuuaaaaaccckkk…”. Me hubiera parecido divertido de no ser porque me empezaba a preocupar, especialmente porque lo único que vomitaba era cerveza.

Por otro lado, el desconocido de la silla de ruedas quiso orinar, pero tenía la rara fijación de no querer que nadie lo acompañara, sino que pedía un bote y así, justo enfrente de todos, empieza a llenar su botecito, el cual rocía por el suelo justo al momento de terminar, sólo para volverlo a hacer unos cuantos minutos después. El proceso se repetía una y otra vez a lo largo de la velada. No son cosas que me sorprendan mucho, no sería la primera vez que las veo, lo que me inquietaba un poco era que, después de unas cuantas veces que lo hacía, orinaba cada vez menos dentro del bote y cada vez más en sus pantalones, hasta que éstos eran más ácido úrico que mezclilla.

Mi amigo con el problema auditivo, charlaba sobre lo mucho que le gustaban las mujeres al tiempo que me agarraba las nalgas, argumentando que desde la última vez que nos vimos ahora estaba más “nalgoncito”. Además, al contar sus anécdotas las acompañaba con golpes a mi hombro izquierdo, hasta que me dejó un dolorcito bastante molesto en éste (no en mis nalgas, por fortuna).

Así, entre guacareadas a mi derecha, golpes a mi izquierda y orinadas de pantalón enfrente de mi, trascurrió la velada. Momentos más tarde llegarían las chicas, o al menos un par de ellas, ni siquiera hubo tiempo de ponerme galán. El taxista se levantó y le plantó un beso en la boca (y yo me cuestionaba si debía decirle lo que momentos antes había hecho o si la dejaba disfrutar del sabor de la cerveza reciclada), después me enteré que era su prometida. La otra chica fue acosada por mi amigo, ya saben, aquel que se caracterizaba por atraer a las muchachas como moscas a la miel, hasta que finalmente huyó rápidamente en su auto gris.

Para las 4:00 am decidí que había tenido suficiente por esa noche y me regresé a dormir, no sin antes doblar las llaves del carro de mi amigo e inculpar a alguien más. Mientras caminaba, Sabina me acompañaba, como tantas otras veces lo ha hecho…

Asociado en sociedad
con tales socios,
se pueden imaginar
que los amores van mal,
la salud mejor ni hablar
y no van bien los negocios.
Posted by Joker at 08:16:12 | Permalink | Comments (6)