Monday, November 27, 2006

Porristas, vaqueritas y fetiches

No soy estúpido, solo tengo la cabeza repleta
de información completamente inútil
Calvin
 
El término pornografía procede del griego: πορνογραφíα, porne es “prostituta” y grafía, “descripción”, es decir, “descripción de una prostituta”. Designa en origen, por tanto, la descripción de las prostitutas y, por extensión, de las actividades propias de su oficio. Hay que decir, sin embargo, que el término es de aparición muy reciente pues en la Grecia antigua nunca se usó la palabra “pornografía”.

http://pics.livejournal.com/o_b_vinitel/pic/0008pggb/s320x240Antes de comenzar el post de hoy, tengo que confesar, como siempre hago, que no suelo ser un fanático del porno, aunque eso no quiere decir que no lo vea. No sé a que se deba que esta noche haya decidido dedicar mi tiempo a escribir un poco sobre la historia de una de las actrices porno más famosa. Seguramente se debe a que este es uno de esos días en los que me siento particularmente nostálgico y eso nos remite al recuerdo por la primer película porno que vi: Emmanuelle, de la cual, por cierto, tenía hasta el libro, escrito por Emmanuelle Arsan, mismo que presté y que nunca me regresaron (Elsa, si lo encuentras ya sabes donde localizarme!!!).

Podemos ubicar al estallido del cine porno a principios de los 70’s, cuando en Estados Unidos se legalizó esta industria, aunque en ese momento correspondía más a un cine de experimentación, no es casualidad que en estas épocas surgieran todos aquellos clásicos como “Garganta profunda“, “Taboo” y, una de mis favoritas, “Debbie does Dallas“. Para muchos, esas 3 películas son la crema y nata del porno contemporáneo y que, creánlo o no, cosecharon las mejores críticas dentro del género.

La imagen “http://content.answers.com/main/content/wp/en/thumb/7/7d/200px-Debbiedoesdallas.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.Debbie does Dallas irrumpe en la escena en 1978 y rápidamente se convierte en uno de los cinco filmes porno mejor vendidos de todos los tiempos. A esta película le debemos el fetiche actual sobre las porristas colegialas. La trama es bastante sencilla, la joven porrista, Debbie Benton, busca viajar a Dallas, para así audicionar en un casting para convertise en una de las famosas Vaqueritas de Dallas, el problema es que no cuenta con el dinero suficiente para hacer el viaje, así que sus amigas deciden ayudarle y así, juntas, iniciar el feliz viaje a esa ciudad (¿no les parece que esto suena un poco al Mago de Oz?). Es ahí donde empieza lo interesante, ya que cada una de las jovencitas, descubre que puede hacer dinero extra durante su trabajo, después de la escuela, teniendo relaciones sexuales con su jefe. La escena de las duchas se vuelve un clásico instántaneo, al grado de ser repetido años después por el famoso film ochentero “Porkys“.

Sobre este film se han hecho 5 “secuelas”, además de muchos Spin-offs, tales como Debbie Does Dallas ‘99; Debbie Does Dallas: Next Generation; Debbie Does Dallas: The Revenge; Debbie Does Dallas: East vs West; Debbie Does Iowa; Debbie Does New Orleans; Debbie Does Wall Street; Debbie Does S&M; Debbie Does ‘Em All; Debbie Does ‘Em All 2; Debbie Does ‘Em All 3 y Debbie does Las Vegas. Incluso hubo un musical teatral (Debbie Does Dallas: The musical) y un documental llamado “Debbie Does Dallas Uncovered”.La imagen “http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/e/ea/BambiWoods_DebbieDoesDallas_Wikipedia.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.

Precisamente es en este documental en donde nos enteramos de algunos datos interesantes de esta película. Uno de los entrevistados resulta ser el director y productor de la película, convertido en un exitoso hombre de negocios que pide se garantice su anonimato, puesto que sus socios podrían escandalizarse si se enterasen de su antiguo pasado. También se entrevista a agentes del FBI, quienes fueron los encargados de arrestar a los mafiosos que financieron la película. El documental habla de varias cosas, entre ellas trata de esclarecer qué sucedió con la actriz principal, Bambi Woods, quien después de hacer Debbie Does Dallas y su secuela, desapareció de la escena.

Jim Clark, quien la bautizó con ese nombre, se ha negado a dar detalles sobre ella y los actores que la conocieron hace mucho que le perdieron la pista. Sobre ella hay muchos rumores, uno de ellos apunta a que murió de una sobredosis de drogas en 1986, otros señalan a que ahora es una activista en contra de la pornografía, aduciendo que “lo hizo porque necesitaba dinero” (según cita el diario conservador Herald Sun) y otros claman que se le veía desnudándose en las fiestas de Hollywood, aunque en la mayoría existe un rumor consistente que ella adquirió una adicción a las drogas. Otra de las historias sobre su desaparición habla sobre su muerte debido a tratos con la mafia, lo anterior no suena extraño si consideramos que se habla de “La maldición de Debbie Does Dallas”, en donde muchas de las estrellas de la película se han visto envueltos en accidentes sospechosos. Las historias más optimistas hablan de que logró ser una de las Vaqueritas de Dallas (lo cierto es que audicionó, pero no fue seleccionada, según dicen los más enterados). Como suele suceder en estos casos, no hay datos suficientes que respalden a una u otra teoría. Como dato curioso, uno de los actores, Robert Kerman, apareció recientemente en el film de Spiderman (2002).

Aún quedan muchas dudas por resolver, ¿qué pasó con el dinero recabado por estas películas? ¿qué pasó con su protagonista? ¿cuál es la participación del gobierno en este caso? y varias más, pero mañana es día de trabajo y hoy ya es noche.

Para no agobiarlos con mis posts kilométricos, he decidido cerrar este comentario con un video, donde se hace un “homenaje” a esta película. Este es un extracto de la serie, transmitida por Cartoon Network en su barra “Adult Swim”, llamada “Chicken Robot” y que por supuesto, nos habla de nuestra querida Debbie.

Larga vida a los fetiches.

Posted by Joker at 06:51:48 | Permalink | Comments (4)

Sunday, November 19, 2006

Cambio de suerte

Y Sin City es como una enorme y asquerosa fulana
tumbada de espaldas pidiéndolo, y la poseo, y le gusta,
y vuelvo a poseerla, y aún pide más.
Maldita sea. Es genial estar vivo.
Marv.
Sin City – El largo adiós

¿A qué debo que este post empiece con esta frase escrita por Frank Miller? No tengo la menor idea. Hay una probabilidad de que se deba a que la inspiración sigue sin aparecer. Aunque también puede deberse a lo que ya antes he comentado, Hermosillo, mi ciudad, es un lugar sórdido. Es una pena que el hermosillense promedio no se de cuenta de ello. Viven sus vidas tan cómodamente posible que cierran sus ojos a la posibilidad de sumirse en esa realidad. Me encantaría decir que yo si lo hago, pero mentiría miserablemente. Digamos que soy una especie de arquéologo de lo obseno: Se que existe, se donde hallarlo, pero nada más lo “estudio”, de lejos, desde lo seguro y, en ocasiones, me involucro. Me gustaría hacer más, pero cada que lo intento siempre hay alguien más perverso que yo que me hace sentir como si viviera una vida color de rosa (y puede que sea cierto) y eso… eso, mis caros lectores, es muy frustrante.

Sea como sea el caso, mis amigos dicen que prefieren leer las historias en mi blog que oirlas de viva voz, así que me he propuesto actualizarlos, aunque en ocasiones no lean lo que escribo (¿quién los entiende?). Esta historia en particular es técnicamente una deuda que tengo con mis acompañantes del viernes, quienes coincidieron en que debía relatar lo ahí sucedido. No se si sea la mejor de mis anécdotas, pero juzguen ustedes mismos.

La historia que hoy relato sucedió una de estas noches en esta ciudad tan mía, tan fulana de tal. Concretamente, sucedió el viernes como a las 9:30 PM, justamente al salir de uno de los tugurios tan de moda en estos días. Me había tomado una cerveza y fumado un par de cigarrillos, mientras las luces neón de la pasarela me seducían como a una maldita polilla la seduce la luz del foco que terminará siendo su perdición. Un día se acerca tanto, que termina quemada. No, no, no, no. No estoy siendo justo con ustedes, en realidad no me seducía un carajo la luz de neón, sino las chicas que bailaban semidesnudas (y otras completamente desnudas) en la pasarela del lugar. Y yo ahí, ataviado con mi mejor sonrisa, jugando a ser un estúpido James Bond región 4, claro, sin el esmoquín, sin los martinis, sin la sonrisa perfecta y sin el porte de galán de Hollywood… ya se imaginarán que clase de Bond era. Da lo mismo, de todos modos puede que termine quemado como en la metáfora de la polilla.

Aquí hago una aclaración… si alguna de las novias/esposas/amantes/compañeras de mis amigos está leyendo esto, recuerden que es mero producto de una visión distorsionada de la realidad, sus novios/esposos/amantes/compañeros ni siquiera iban conmigo. Mis anécdotas son solo el vehículo para decir algo, sus novios/esposos/amantes/compañeros son personas inmaculadas y virginales.

A lo que iba, salimos del lugar con la intención de cambiar de aires y asistir a otro encuentro con el destino… uno de tantos. Ese destino que, como dice Sabina, primero te da champán y después cazalla. Justamente al salir y mientras hacíamos alto en un semáforo sentimos una sacudida. Nos habían chocado, en uno de esos raros accidentes de tráfico carentes de sentido. Por dios, estábamos DETENIDOS, teníamos al menos 2 minutos en alto total ¿cómo alguien se estampa contra un auto en esas condiciones? Por fortuna a nadie le pasó nada, del otro auto se baja un grupo de muchachos de aproximadamente 15 o 16 años, pidiendo disculpas por lo ocurrido. Cosa que no sucedió. Para no hacer más largo el cuento, llega la policía y se llama a los ajustadores del seguro de los autos.

Del auto de los chicos se baja una lolita, una adolescente y una fantasía en el mismo paquete que haría las delicias de cualquier defensor de la moral y las buenas costumbres. Me gustaría decir que sentí vergüenza por mi pensamiento, pero volvería a mentir. Hasta el ajustador que nos defendía hizo algún comentario, aunque dicen que el mío fue el más impropio, si todo lo que dije fue que podría ser mi hija (técnicamente podría serlo, uno nunca sabe, siempre existe la posibilidad de un esperma fugitivo). Esta es la parte a donde quería llegar, pero no quise perder la oportunidad de escribir un post kilométrico.

Inspirado por algún comentario que hice (el cual, por cierto, me ganó un “que mamón, este Vato” y que yo tomé como un halago), el ajustador nos contó una historia. Nos habló de un mítico lugar llamado “no-recuerdo-su-nombre-necesito-tomar-algo-para-la-memoria”, en el que no cualquiera accedía. Antes de entrar, y cual película del cine noir, alguien se asomaba por una mirilla y te dejaba entrar. el lugar se caracterizaba por varias cosas, la primera de ellas es que podías ver a personas teniendo relaciones sexuales en cualquier lugar; la segunda es que no era un lugar exclusivamente heterosexual, según cuenta podías ver parejas sin importar sus preferencias sexuales; la tercer característica era que el lugar operaba como un enorme baño público. Si tenías ganas de orinar, nada más te volteabas y listo, problema resuelto; por último, pero no menos importante, es que las mujeres te acosaban, y mejor aún, te pagaban las cervezas. Fue una historia interesante. Tan así que hasta el ajustador de los adolescentes se acercó riendo solo para oir la anécdota.

Es verdad, me divertí con la historia, pero la que se llevó las palmas, fue aquella que involucraba a una chica, una bolsa de sabritones y caricias subrepticias e íntimas en el interior de un coche. Si tienen un poco de malicia se imaginarán que la palabra “enchilado” no debería aplicarse en ese caso, pero así pasó, aunque para mala suerte de la chica esta no pasó en la boca.

En esencia la cosa fue así, la muchacha empezó a decir “ay, ay, ay” (con voz entrecortada y aparentemente excitada), cosa que prendió mucho más al acompañante, pensando que sus habilidades amatorias serían la envidia de cualquiera, y cuando éste pregunta qué si le había gustado la mujer le contesta “no, es que me enchilaste…”.

Mientras estábamos en ello, el trámite ya había concluído, dijimos que nos dolía el cuello para que nos dieran unos pases médicos, cosa que el ajustador contario hizo no muy convencido. Nos fuimos de ahí apurados para llegar a otro de los lugares y justo, al sentarnos, por la misma puerta por la que acabábamos de entrar, aparece el otro ajustador. Nos mira, se sonríe y nos recrimina “¿No les dolía el cuello?”. Algo le comentamos para salir de la situación incómoda. Lo invité a la mesa y se sentó con nosotros.

Hoy descubro con alegría, que no hubo más dolor de cuello. Debieron ser las cervezas.

Posted by Joker at 10:07:38 | Permalink | Comments (2)

Monday, November 13, 2006

Saldo Blanco

Esta semana ha transcurrido sin ningún tipo de novedad, no me gusta. No tengo nada que contar, no tengo inspiración. Pareciera como si nada hubiera pasado o quizás simplemente no he tenido el humor para fijarme en ello.
 
Me preocupo cuando eso pasa, el fin de semana me tomé unas cervezas con mi expendedor de Hot dogs por primera vez en mi vida, supongo que le agrado. Aún así no pasó nada, ni siquiera cuando le sugerí que tenía un extraordinario parecido con ese famoso luchador mexicano llamado Brazo de plata (culpemos a las cervezas de mi indiscreción) y lo único que argumentó fue que le faltaban las mallas. No se me ocurre que reseñar, ni siquiera cuando su esposa fue por él aún en contra de su voluntad y mi amigo tuvo la misógina “ocurrencia” de decirle “te habla tu vieja” y ésta le contestó “¿tú sabes lo que opino de los payasos? Para mi los payasos se deben ir al circo”… lo que generó un momento de tensión y nuestra salida precipitada del lugar.
 
Nada hay que se me ocurra. Ni siquiera cuando uno de mis amigos señaló que rompí el record de un minuto sin hacerla de cuento. Creo que debí sentirme mal, pero me causó risa. Tampoco creo que sea relevante hablarles de mi nueva afición a un videojuego llamado Smash Bros. Ni siquiera mi estúpido sueño recurrente que no me deja dormir me hace postear algo. Mucho menos mi insomnio.
 
Tampoco me siento de ánimos para hablarles sobre mi dieta a base de Hot dogs, la cual tengo pendiente de reseñar. Ni el hecho de que ayer fue eso lo que cené y lo que cené hoy, ni mucho menos, que al llegar a mi casa (a las 11:30 PM) mi madre me haya dejado un recado: “Toño, el Hot dog sobre la mesa es para ti, toma también un pedazo de pastel. Te quiero”. 
 
Recién llego de ver “Volver“, de Pedro Almodóvar, el cual sigue siendo tan genial como siempre, las situaciones son tan absurdas que no sabes si reir o tomarlo en serio, al final, te decantas por lo primero y una vez que empiezas no puedes dejar de hacerlo. Aún así, no creo que el hermosillense promedio disfrute mucho de este humor tan “surrealista”. Aún con todo esto, no se me ocurre qué decir. 
 
El hecho de que haya avisorado a uno de mis intereses platónicos y que a la otra no la haya visto, me hace pensar en algo. Quizás las musas han escapado, quizás las cansé o sencillamente se tomaron unas merecidas vacaciones.
 
Veré si esta noche puedo dormir… solo espero no volver a tener ese estúpido sueño. Les debo algo mejor, cuando regresen las musas.
Posted by Joker at 07:25:47 | Permalink | Comments (2)

Monday, November 6, 2006

Inmadurez

“Todos los niños crecen, excepto uno”
Peter Pan
J. M Barrie

Así empezaba la más famosa de las novelas de J. M. Barrie, Peter Pan, y yo siempre creí que esa era mi mayor virtud. Lo que es más, siempre me ennorgullecía cada que alguien me llamaba inmaduro. Quizás Dan Kiley tiene razón y yo sufro (gozo) de algo que se conoce como el Síndrome de Peter Pan. Quizás Dan Riley no es más que un amargado que peca de creerse demasiado maduro como para ir poniendo motes a las personas y cuyos conceptos carecen de fundamento científico y abundan en intereses económicos.

Más allá de mis acuerdos y/o disensos con el término, lo cierto es que me encanta serlo, no molesto a nadie y a las personas que conozco no parece importarles (mucho). El problema inicia este año, creo que he madurado demasiado para mi gusto. Hace unos días una chica me visitó, por supuesto que me interesa, por supuesto que es otro de mis intereses románticos y platónicos, que me genera más dudas y problemas que los que resuelve, pero ¿qué clase de imbécil sería si no lo intentara? Justamente cuando esta chica mostraba su “interés” en mi (o al menos eso quiero creer) yo no podía dejar de pensar en lo infantil que me parecía. No se si mi pensar se debía a sus escasos 18 añitos o porque decía que prefería películas del tipo “Chiquito pero peligroso” a “El Laberinto del Fauno”. Honestamente no lo sé, pero cuando me descubrí a mi mismo pensando “Que infantil me parece”, fue donde me asusté… ¿Cómo podía decir yo eso? Yo que siempre he ensalzado las virtudes de la inmadurez ¿qué me está pasando?

¿Será acaso que Barrie mintió y Peter Pan si creció? ¿o Quizás simplemente es uno de mis mecanismos de defensa que me llevan al autosabotaje?

Es cierto, cada día me reconozco menos. Este día anduve de un humor negro, de hecho creo que tengo como una semana así. De repente estoy tan neurótico que me asusto, esta noche debí haberme molestado con mis amigos, al menos unas tres veces mientras caminábamos rumbo al cine. Lo más bizarro de todo es que empiezo a experimentar con mi más grande logro, un sentido del humor basado en la neurosis, es la cosa más chusca, de no ser porque las personas creen que es literal y al final soy el único que ríe, mientras los demás se asustan.

Como sea, necesito volver a ser el de antes, para lograrlo solo falta la segunda parte del plan, una rica heredera que sea inteligente, rubia, guapa y con un cuerpo de lujo, pero algo me dice que conseguirlo no será tarea fácil, especialmente por mi obsesión por los amores imposibles. Aunque de eso les hablo en otro post, donde reseño el amor que siento por películas como Casablanca y king Kong (si, otra vez).

Posted by Joker at 07:50:57 | Permalink | Comments (4)