Sabina, la novia borracha
Aunque pretende ser feliz.
Y aún hay quien dice que está cuerdo.
Pongamos que hablo de Joaquín” Pongamos que hablo de Joaquín Luis Eduardo Aute
Quienes me conocen saben que tengo una fijación enfermiza por Joaquín Sabina, ahora ya estoy un poco mejor, antes oía sus canciones una y otra vez, al grado de exasperar al más fiel fan del cantante. No culpemos a Sabina de ser tan excelente cantautor, cúlpenme a mi por ser tan autista con la música.
Me encanta su música, lo que escribe es tan difícil sacarlo de mi cabeza, que un tiempo, cada consejo que me pedían, recurría a una de las frases de alguno de sus discos. Lo peor, a alguna novia alguna vez le dediqué, con voz aguardentosa, aquello de
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Aunque a la larga lo que yo no quería era precisamente lo que ella sí, quien sabe, esa será una de esas cosas que nunca sabré, quizás también le molestaba que le cantara
De sobra sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.
También podía ponerme romántico, y creo que una de las canciones que más le gustaba que le cantara era, precisamente, Cecilia
Cecilia busca amores imposibles,
por eso fue posible nuestro amor,
Cecilia, tan altiva y tan sensible,
tan diva y tan de nadie como yo.
Hasta el nombre de este blog, aunque poco original, recibe el nombre de una de sus canciones, Delirium Tremens
Telarañas en la ropa,
tigres en el balcón,
alacranes en la boca
miedo en el corazón.
Y el nombre de mi fotolog corresponde a una de sus letras, Ponme un trago más:
mis besos, mi pan,
mi violencia, mi pasión
ahora donde iré
con un alacra
el lugar de corazón
Alguna vez lo dijo el Subcomandante Marcos “Mi vida es una canción de Sabina”, aunque a veces prefiero pensar en él, como lo describió Fito Páez después de su célebre pelea: Sabina “es como una novia borracha“. Me encantó su declaración después de que unos diputados mexicanos cantaran sus canciones en la toma de la tribuna: “Unos diputados anoche (por el miércoles) en el Congreso cantaron ‘Y nos dieron las diez’. !Dios mío de mi vida!, yo la hice para que la cantaran los mariachis”.
Lo admito, sigo enfermo por Sabina, no puedo evitarlo, me encanta, cada situación de mi vida está musicalizada por él, cada momento , cada revés, ante la situación más adversa aparece en mi cerebro la estrofa perfecta. Solo espero cumplir mi segundo sueño en la vida (el primero era tener una camiseta de Linterna Verde jejeje), ir a un concierto en vivo (espero que no se me muera antes).
Mi vida es como una canción de Elliott Smith o Bradley Nowell de Sublime! jasjsaj, nada más por poner algo
saludos!
Jaja gracias por postear, siempre puedo contar contigo por muy chafas que estén mis posts, como este precisamente.
Es un honor!