Wednesday, January 31, 2007

Cuando el pasado nos alcance

Leer el blog de JJ, me hizo recordar algunas anécdotas relacionadas con mi pasado, especialmente aquellas de la Casa del Rockero, una tienda de artículos relacionados con… ¿adivinan? el Rock. Debo decir que en aquellos tiempos yo no era muy afecto a ese género musical, no porque no me gustara sino porque, como ya he comentado en posts anteriores, mis gustos musicales rayan en el autismo.

En aquellos tiempos, yo tendría unos 15 o 16 años y cursaba mi educación preparatoria, acompañaba a uno de mis amigos a dicho lugar para que éste se hiciera de las novedades más recientes. Viajábamos en un vochito color naranja, que mi amigo le robaba a sus padres. Aclaro que cuando digo robaba, lo digo en el sentido más literal. Éramos unos capos que disfrutábamos de la adrenalina que la transgresión nos brindaba. Poco después se nos unió otra persona (una eminencia, el tipo, al grado de ser una figura importante en una universidad local). De vez en cuando, los muy cabrones, me mandaban al asiento trasero con la música a todo volumen y, a fuerza de costumbre, me hicieron aprenderme varias de las canciones de aquellos tiempos, pero mi favorita siempre fue Wind of Changes, sin entender lo que significaría para mi años más tarde.

Yo siempre había sido un estudiante más bien nerd, en la secundaria había sido un alumno con bastante buen promedio, fui ayudante de laboratorio (química era mi especialidad) etapa a la que le debo una de mis cicatrices en el dedo medio de mi mano derecha (pero esa es otra historia), pertenecí al club de teatro, fui propuesto para ser abanderado escolar (que era uno de los más grandes honores del lugar) e incluso tenía una beca que el gobierno otorgaba a los buenos promedios. Siempre me ha gustado la escuela y de hecho era de los que me deprimía cada que alguien sugería que todos nos voláramos las clases… aclaro, era bien nerd. Eso cambió cuando entré a la prepa y conocí a este amigo, quien era todo lo contrario. Deportista (jugador de beisbol de la selección nacional), estudiante regular (tirando a malo) y todo un vago profesional. Era experto poniendo apodos a las personas: El Franki (por unos zapatos que usaba el muchacho y que él decía se parecían a los de Frankenstein), el Rambo (el clásico chaval musculoso), el Egon (porque se parecía al personaje de Cazafantasmas), entre muchos otros.

Aunque habría que aclarar que su especialidad más sobresaliente era la de volarse las clases para jugar futbolitos, actividad en la que era uno de los mejores de toda la zona, muchos llegaban a retarlo, cual pistolero de película western y yo era como el patiño que solo podía decir alguna frase ingeniosa del estilo “Santas mesas de futbol, Batman”. En aquellos tiempos yo quería ser “malo”. No éramos los clásicos bravucones de la escuela, sino una especie de periquillos sarnientos que hubiéramos hecho las delicias de Fernández de Lizardi de haber vivido. Me volví un cuasi experto del futbolito, aprendí a burlar las máquinas para jugar insertando fichas de cerveza y refrescos en lugar de monedas, me codée con los buenos y los malos de la escuela y fue la primera vez que compré cerveza (éramos menores de edad), aunque eso sí, muy nices porque las acompañamos con queso asadero.

El día que me dejé el cabello largo, mientras estudiaba psicología en la universidad, ambos se rieron y me recordaron aquellos tiempos de la prepa en la que ellos decían que lo primero que harían al salir de ella sería dejarse el cabello largo, a lo que yo replicaba que lo que yo haría sería cortármela lo más que pudiera. A los años los papeles se invirtieron, ellos eran las personas con el pelo corto y yo con el cabello largo… otra ironía del destino.

Alfredo siempre ha sido muy solidario y yo siempre he sido una persona que no tiene mucho dinero (ahora que lo veo de esta manera, creo que de aquí viene mi desapego material), él era hijo de tenderos y, no sé si decirlo, solía robarse un poco del dinero de su negocio para pagarnos las comidas y materiales que requeríamos para las tareas. Años después le dedicaría mi tesis de maestría, no parecía muy impresionado cuando se la mostré.

Ahora se encuentra casado y nos frecuentamos de vez en cuando para ir a comer o para acompañarlo en alguna diligencia. También le debo al menos dos perlas de sabiduría:

Sobre el matrimonio:

Un matrimonio sin TV no funciona (lo dijo poco después de casarse). Días después fui y compré mi primer televisor propio porque me iba a vivir con una novia. Ttengo que confesar que sí funcionó.

Sobre los hijos:

Es bueno tener hijos, porque cuando uno llega del trabajo, cansado y los mira, hasta parece que te quieren en lugar de sólo utilizarte. Eso lo dijo cuando le pregunté sobre qué sentía de ser padre.

Dudo que sepa lo mucho que ha ayudado a ser lo que soy… supongo que si lo supiera podría sentirse decepcionado, así que mejor no se lo digo.

Parafraseando al buen Groucho Marx tengo que decir “Una persona me orilló a la mala vida y nunca tuve la decencia de agradecérselo“.

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Monday, January 29, 2007

Saliéndome de la tangente

Había tenido un poco descuidado el blog, la verdad no sé por qué, quizás sea porque a veces tengo la necesidad imperiosa de escribir y otras veces sólo de leer. Quizás se deba a mi falta de anécdotas recientes, me he negado a salir a esas “aventuras” nocturnas y eso se refleja en la menor cantidad de experiencias por compartir. Quizás también pueda deberse a ese deseo absurdo que me obliga a aislarme y abandonar todo de una sola vez. Quizás se deba a que simplemente estoy harto de estar harto. Quien sabe, lo cierto es que hoy trataré de cambiar esa racha.

Hace unos días le daba la dirección de mi blog a un amigo - Rubén - y cuando le pregunté que si que le parecía me contestó “Es muy cáustico, como tú”. Me dio risa su comentario, pocos son los que entienden ese humor bizarro con el que impregno las cosas, y muchos más raros son los que se ríen con él. Algunos amigos me han confesado, años después, que al principio no sabían como tomarse el comentario pero que cuando lo pensaban un poco no podían hacer otra cosa que reirse, regularmente evito ofender a las personas, pero algunas ocasiones tengo que decir que se lo tienen merecido. Tampoco puedo afirmar que soy el mejor, muchas veces me han dejado callado ante una frase ingeniosa bien aplicada en su momento con lo que me he vuelto el objeto de la broma.

Una de mis amigas solía molestarse porque le decía que muchas de las bromas son chistes privados, en ocasiones creo que para que alguien los entienda tiene que conocerme de muchos años, para enterarse de las referencias que hago al pasado, a la cultura pop o a la ocurrencia del momento. No ha sido casualidad que una de las cosas que más han reportado mis parejas al momento de la separación es que no entienden mi sentido del humor o las frustra.

Muchas veces, el deseo de hacer un comentario surge en el momento menos oportuno, pero sucede que es una de esas situaciones en los que contenerse podría resultar absurdo.

Situación 1:

Hace una semana en el café que frecuentamos pedí una taza de chocolate y la acompañé con una dona. Al momento de pagar ¿qué cree, amable lector, que es lo que se tiene que decir?

  1. ¿Joven, me trae la cuenta por favor?
  2. Buenas noches, ¿cuánto fue?
  3. Alejandro, ¿vendes el chocolate o la dona? (referencia obligada al albur mexicano)

Si contestaron la número 3, felicidades, están en camino de convertirse en unos verdaderos patanazos. Lo cierto es que todo el café lo escuchó y algunos se habrán reído (incluido el aludido) y otros molestado, pero ¿cómo desaprovechar tal oportunidad?

En otras ocasiones las bromas aparecen de una manera en la que no están planeadas, en donde, de manera involuntaria puedo quedar bastante mal parado o bien perder todos los avances logrados. Lo catalogo como parte de mi distorsionado sentido del humor porque al final siempre termino recordándolo y riendo de la situación (como si tuviera más opción).

Situación 2:

  • Durante las fiestas decembrinas platicaba con una chica, lo cierto es que yo trataba de anotar algunos puntos extras con ella y entre todas las cosas que pude hacer se me ocurre decir el mejor de los halagos que tenía a la mano: “Hay muchachas muy bonitas y otras son muy simpáticas… como tú”. Lo admito, no fue un buen movimiento, especialmente porque mi intención era remarcar que me parecía una chava muy simpática y agradable (además si es bonita). Cada que lo recuerdo no puedo hacer otra cosa más que reir con la situación.

Otras veces mi humor obedece a situaciones total y completamente elaboradas - esas son las peores - en las que pretendo sacar de balance a las personas. Debe ser una de las reminiscencias de experimentos de los interaccionistas simbólicos ¿qué más? El objetivo es sacar a la persona de su cotidianeidad poniéndola en una situación total y completamente ajena a sus expectativas, con la mera y única intención de joder. No sé por qué siempre espero que sea una experiencia divertida para ambos… pero no, regularmente pasa todo lo contrario - tengo que dejar de hacerlo.

Situación 3:

  • Hace años una novia me decía que todo el tiempo que llevábamos juntos (2 años) había pasado demasiado rápido y que si yo sentía lo mismo, rápidamente repliqué que sí, que le verdad ese tiempo se me había hecho como si hubieran pasado 20 minutos (¿de verdad?, pregunto emocionada)… sí, pero abajo del agua. Esta es uno de los comentarios que más hago, especialmente porque la broma tuvo su momento de debut y despedida. Aprendí que muchas mujeres no tienen sentido del humor.

Algunas veces mis comentarios pueden parecer una buena idea cuando los digo, pero a la hora de llevarlos a la práctica me doy cuenta de que no son así. Digo, tampoco soy un payaso que me la paso haciendo bromas todo el tiempo, es solo cuando creo que la situación lo amerita y ando de ánimo como para arriesgarme.

Situación 4:

  • Un día decidí que era buena idea ir con mi novia a comer mariscos a uno de los restaurates de la ciudad, cosa que en realidad hacíamos muy seguido ya que ambos disfrutábamos mucho de esos platillos. Al llegar el mesero pregunta que vamos a ordenar y yo digo Camarones. ¿A la diabla? pregunta el mesero. “Ah mira no sé, la diabla aún no se que va a querer”.

Vamos, que a mi me hacía gracia. Tiendo a creer que las personas pueden divertirse un poco si se atreven a disfrutar un poco del absurdo. Digo, tampoco me van a decir que mis bromas son más surreales que una película de Buñuel, es solamente las ganas de salir de la rutina y como dije, no siempre las pienso. A veces ocurren de manera tan espontánea que, cuando las quiero detener ya es demasiado tarde.

Mis amigos me han prohíbido terminantemente que haga bromas cuando esté delante de alguna chica, dicen que suelo espantarlas y la verdad, no lo dudo. Eso me recuerda el día que invité a comer a una de ellas y cuando íbamos en su auto me di cuenta que todo se activaba electrónicamente, pero yo no sabía cómo recorrer el asiento para atrás para ir mas cómodo, así que le pregunté: “Oye ¿qué botón le aplasto a tu carro espacial para recorrer el asiento?”. Ese día se me ocurrieron las mejores perlas de sabiduría, más tarde fuimos a jugar videojuegos (¿esto no es un pleonasmo?) y ella veía con envidia a muchos de los niños corriendo con tickets canjeables por todo el lugar, pensé que sería gracioso comentarle que si ella los detenía, yo los golpeaba y se los quitábamos. No sé porque no se ríen.

En un cine, una chica quiso sacarme de la jugada cuando pregunté de qué era el té que vendían, “de niños”, contestó. “Que bueno…”, reviré, “tengo dos sobrinos que mañana te traigo”, todavía me despierto por las noches recordando su cara de coraje y esos ojos encendidos.

Tengo que comentar, a favor de las personas involucradas, que para lograr un mayor dramatismo en el performance, esto lo hago con una cara de jugador de póker. Es mucho más divertido cuando creen que una situación tan absurda pueda ser verdad. A mi me suena inmediatamente a broma, pero los demás tienden a desperdiciar preciosos segundos en pensar si lo he dicho en serio.

Les decía que algunos amigos han optado por decirme que mejor me remita a no hacer comentarios y que mi poco éxito con las mujeres se debe, entre otras cosas, a ese tipo de situaciones. Eso me recuerda cuando en la maestría Martha (una amiga, que espero siga leyendo el blog) fue asignada para cuidar de que no dijera comentarios comprometedores… aaaah como la extraño!

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Thursday, January 11, 2007

Veeeeende caaaro tu amor, aveeeenturera

Este post es reciclado de mi fotolog del 10 de mayo de 2006. Vaya que era prolífico en aquellos tiempos, un post por día, nada mal. Esta anécdota merecía la pena ser rescatada del limbo antes de que cierre definitivamente mi flog.
 

¿Nunca se han preguntado como algo tan aparentemente sencillo se complica de tal forma que termina siendo una historia bizarra? Quizás todo quedaría más claro si fueran por un solo día Toño Noriega. Hay gente que cree en Buda, Cristo, Alá, Shiva, Vishnu, José Smith ¿Yo? Yo creo que soy parte de un plan muy complejo que tiene como objetivo divertir a los dioses, algo así como un reality extraterreno. Para ponerlo en ideas más simples un Big Brother cósmico y al que yo he llamado, a falta de un mejor entendimiento de lo divino, “Jodamos a Toño”. La premisa es bastante sencilla, y por lo que puedo inferir con altos puntos de rating; se trata de poner a Toño en una situación cotidiana que poco a poco toma tintes cómicos y que finaliza de tal forma que deja al protagonista (o sea, yo) en una situación entre la humillación y la risa (que no sea esquizofrénico ya es un milagro).

Me explico mejor con la anécdota de hoy, misma que les resumo a continuación (no, no es albur). Conste que aclaro que es una síntesis de los hechos sucedidos esta noche, porque más tardo en escribir esto que mis amigos (Homar y Jesús), testigos presenciales, en desmentirme y hacer algunas acotaciones al margen. Por lo menos estoy seguro que esta será una anécdota que será contada en las fiestas y reuniones durante muuuucho tiempo.

Hoy era una noche “normal” (aclaro que era normal para mis estándares), nos reunimos en el café de siempre, ahuyentaba la depresión con charlas informales y nos fumábamos unos suculentos cigarrillos. En eso estábamos cuando se acerca una chica que hacía tiempo no veíamos, la saludamos y se siente en nuestra mesa a platicar. AHÍ, JUSTO AHÍ DEBÍ DARME CUENTA QUE ALGO ESTABA MAL… ¿una chica en la misma mesa que yo? Definitivamente algo no estaba bien. Nos cuenta que esperaba a un amigo para ir a ver la obra “Aventurera” (que está de gira por la ciudad), después de todo es amiga de los empresarios que montaron la obra (nos dice) y tiene la posibilidad de entrar gratis.

Ahí es donde entra mi compulsión neurótica por hacer bromas, y mi “finísimo” sentido del humor me obliga a decir que si su amigo no llega a tiempo ahí estoy yo para lo que guste y mande (risas de mis amigos, mías y de ella). Lo lógico era que el tipo llegara a tiempo y mientras ella se iba nosotros nos quedaríamos contando alguna anécdota chusca sobre la reunión de esa noche. Repito: LO LÓGICO. Pero no, así no funciona mi vida ¿Adivinan? El tipo no llegó y ella levantándose repentinamente me dice “¿quieres ir a ver Aventurera conmigo?”… Era una decisión de la que dependía no solo ir a ver la obra gratis, sino que la noche se antojaba para ser crápula y licencioso, parafraseando a Joaquín Sabina, “y yo que nunca tuve más religión que un cuerpo de mujer” dije que sí, al tiempo que me paraba de un brinco y les decía a mis amigos con la mirada “En su cara, babosos” (por fortuna no se los dije, si no la cosa hubiera sido peor). ¿Qué sería lo peor que podía pasar? ¿qué no nos dejaran entrar? Ahí se abrían dos posibilidades:

Posibilidad A: Quedarnos platicando y haciendo migas, amén de lo que sucediera más noche, por supuesto que ya había anunciado sus intenciones de emborracharse (y yo también jejeje)

Posibilidad B: Regresar con mis amigos, fumar, tomar café y platicar

Para no hacer largo el cuento con el recorrido y la charla de esa noche, llegamos al teatro de la ciudad, por fortuna estaban sus amigos en la entrada, nos acercamos y… nos dejan pasar!!! Otra señal de que algo andaba mal, todo marchaba a la perfección: DEBÍ SENTIR MIEDO, pero claro, ya envalentonado, pequeño se me hizo el mar para tomármelo de un trago.

Justo cuando entramos, justo ahí, a 4 metros de Edith González y sus encantos, llega un tipejo y me dice “su boleto”, ahí es donde todo se torció, apunté a mi acompañante que en ese momento hablaba por teléfono, pensando que ella con sus influencias arreglaría todo, la llamada me sonó eterna, mientras el tipo me señalaba la entrada una y otra vez diciendo “acompáñame” y yo pensando “méndigo chaparro, espera a que termine de hablar, que ahorita lo arreglamos”. Cuando por fin, la susodicha termina su llamada me mira y me dice “te van a sacar”, se da la vuelta y se va y yo con el móndrigo chaparro a un lado diciendo “Acompáñame”… Lo acompañé a la salida y, efectivamente, me sacó!!! Y en ese momento desée no haber llevado mi camiseta anaranjada fosforente con letras blancas que decía “Personas libres, estados laicos”. Era un punto naranja de humillación y el chaparro enfrente de mi que no me quitaba la vista de encima señalando al gorrón que osó tratar de engañarlo. Me quedé esperando a que saliera en mi rescate con sus influencias… nunca pasó.

¿Qué que hice? Mandé un mensaje a mis amigos, pasaron por mi y, como consuelo, me llevaron a cenar tacos de carne asada, al Lorenzillo’s (para variar)… afortunadamente la charla de esa noche valió la pena. Entré por lana y salí trasquilado.

Posted by Joker at 06:24:34 | Permalink | Comments (3)

Tuesday, January 2, 2007

Sabina, la novia borracha

“El perdedor es su universo
Aunque pretende ser feliz.
Y aún hay quien dice que está cuerdo.
Pongamos que hablo de Joaquín”
Pongamos que hablo de Joaquín
Luis Eduardo Aute

Quienes me conocen saben que tengo una fijación enfermiza por Joaquín Sabina, ahora ya estoy un poco mejor, antes oía sus canciones una y otra vez, al grado de exasperar al más fiel fan del cantante. No culpemos a Sabina de ser tan excelente cantautor, cúlpenme a mi por ser tan autista con la música.

Me encanta su música, lo que escribe es tan difícil sacarlo de mi cabeza, que un tiempo, cada consejo que me pedían, recurría a una de las frases de alguno de sus discos. Lo peor, a alguna novia alguna vez le dediqué, con voz aguardentosa, aquello de

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Aunque a la larga lo que yo no quería era precisamente lo que ella sí, quien sabe, esa será una de esas cosas que nunca sabré, quizás también le molestaba que le cantara

De sobra sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.

También podía ponerme romántico, y creo que una de las canciones que más le gustaba que le cantara era, precisamente, Cecilia

Cecilia busca amores imposibles,
por eso fue posible nuestro amor,
Cecilia, tan altiva y tan sensible,
tan diva y tan de nadie como yo.

Hasta el nombre de este blog, aunque poco original, recibe el nombre de una de sus canciones, Delirium Tremens

Telarañas en la ropa,
tigres en el balcón,
alacranes en la boca
miedo en el corazón.

Y el nombre de mi fotolog corresponde a una de sus letras, Ponme un trago más:

Se llevó mi sed,
mis besos, mi pan,
mi violencia, mi pasión
ahora donde iré
con un alacra
el lugar de corazón

Alguna vez lo dijo el Subcomandante Marcos “Mi vida es una canción de Sabina”, aunque a veces prefiero pensar en él, como lo describió Fito Páez después de su célebre pelea: Sabina “es como una novia borracha“. Me encantó su declaración después de que unos diputados mexicanos cantaran sus canciones en la toma de la tribuna: “Unos diputados anoche (por el miércoles) en el Congreso cantaron ‘Y nos dieron las diez’. !Dios mío de mi vida!, yo la hice para que la cantaran los mariachis”.

Lo admito, sigo enfermo por Sabina, no puedo evitarlo, me encanta, cada situación de mi vida está musicalizada por él, cada momento , cada revés, ante la situación más adversa aparece en mi cerebro la estrofa perfecta. Solo espero cumplir mi segundo sueño en la vida (el primero era tener una camiseta de Linterna Verde jejeje), ir a un concierto en vivo (espero que no se me muera antes).

 

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Monday, January 1, 2007

Feliz 2007

Trataré de hacer un post breve, aunque no es mi especialidad. Siguiendo la tendencia habitual de estas fechas, solo escribo para desearles que pasen un feliz año, tengo puestas todas mis esperanzas de que el 2007 será muy positivo y espero que también lo sea para todas las personas.

No soy muy afecto a escribir sobre este tipo de festividades, quien sabe, probablemente sea la nostalgia la que me hace escribir el día previo al año nuevo, lo cierto es que me he sorprendido más festivo que nunca. He comprado la cena de este año y en mi familia han sido testigos de uno de esos raros eventos donde me pongo a cocinar: he preparado la ensalada de coditos (y creo que no me quedó como esperaba, pero se la tendrán que comer jojojo).

No es un secreto señalar que el 2006 fue una porquería de año, así, sin matizar nada, cruel y crudo, dicen que las cosas suceden por algo, pero por más que lo pienso no veo la razón de tal acontecimiento. Lo cierto es que soy un sobreviviente y siempre me levanto, y siempre que lo hago estoy mejor que antaño, así que estoy seguro que en esta ocasión no será la excepción.

Para no volver a hacer este post otra de mis quejas habituales, cierro el comentario deséandoles un feliz año!!

Que este año que inicia sea uno de los más felices de sus vidas y que yo amanezca menos cursi.

P.D. Parece que si pude ser corto y conciso (y ni yo me lo creo).

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Friday, December 29, 2006

La carta del diablo

“Pienso que todo el mundo debería creer en algo.
Yo creo que voy a seguir bebiendo.”
Groucho Marx

Hace un par de meses, en una conversación por el messenger, mi amiga Gaby señaló que extrañaba a aquel Toño que solía creer en algo, mencionó que hace tiempo se había dado cuenta que yo había dejado de hacerlo y que era necesario que volviera a hacerlo, puede que tuviera razón. Antes que nada tengo que disculparme con ella, especialmente porque sé que a ella le molesta cuando uso sus palabras y las utilizo para escribir un post, supongo que se debe a que piensa que la tomo a la ligera, cosa que no es verdad, difícilmente hay alguien a quien tome más en serio que a ella, supongo que no lo sabe por mi tendencia a mostrar mi cinismo en todas las conversaciones. Pues bien, este no es un post de duelo, creo que dejé mi etapa de Jeremías -el profeta de las lamentaciones- atrás hace un par de días, es más bien, un recuento de cómo cierra el 2006.

Poniendo un poco los antecedentes, les comentaré que este año que finaliza ha sido uno de los peores de mi vida, afortunadamente ya se va. Conforme se acerca el 2007 se atisba un dejo de cambio, todo gracias a mi vida licenciosa de los últimos días.

La imagen “http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/61/15-XV-Diable.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.Dentro de la tradición del Tarot existe una carta llamada “El diablo”, esta carta ha definido los últimos días del año, claro que algunos de mis amigos creen que soy una especie de loco por confiar mi sanidad mental a una carta, pero qué diantres, véamoslo como una metáfora de vida y solo eso: una metáfora. Pues bien, la carta del diablo es una carta que representa el lado oscuro de nosotros mismos, la carta de la energía sexual, de las tentaciones, la pasión desenfrenada y las ilusiones que llegan incluso a esclavizarnos ¿no suena maravillosa? En resumen, es una carta que nos habla de la posibilidad de hacer daño… o que nos lo hagan.

Como los asiduos al blog saben, tengo un amor platónico, una chica maravillosa con la que llevo una honesta relación basada en el dinero y en la ilusión. Eso sí, todo perfectamente claro, aunque a más de uno le llega a preocupar que en ocasiones suelo perder el piso, cosa que debo admitir no ha pasado, no porque no quiera, sino porque ella no se deja. Nuestra “relación” termina en cuanto me despido de ella y así ha sido durante meses. Claro que sería bastante injusto no mencionar que hemos salido en un par de ocasiones, las salidas han sido bastante divertidas y buenas, de hecho más de lo que esperaría, pero hasta ahí… no deja de ser algo pasajero, supongo que algo tendrá que ver el prometido de la susodicha y yo la verdad no funciono como “leña de otro hogar”.

Como sea, este año ha finalizado con un excelente intercambio de besos y arrumacos entre ella y yo, los cuales se antojaron deliciosos; comparten ese sabor de lo prohíbido, el sabor de la manzana que atragantó a Adán… para muchos eso puede ser pecata minuta pero para mi fue delicioso. Prueba inequívoca de que voy por el mal camino, bendita navidad. Dicen que Santa Claus trae regalos a los niños buenos, mientras que a los malos les deja un carbón. A mi me ha dejado una excelente noche de pasión, aún me pregunto si será por ser bueno o “malo”.

Aquí viene el quid del asunto, siguiendo la lógica del cuento corto de Frank Stockton, La dama o el tigre (1882), en la que el protagonista, al final del mismo, tiene que encarar una decisión ante la trampa de un rey. El joven tendrá que escoger entre dos puertas, una de ellas probablemente lo llevará a su muerte, representada por la figura de un tigre hambriento, la otra lo llevará donde una hermosa doncella, de escoger esta puerta el rey promete dejarlos en libertad y permitir que ambos se casen siendo incluso él mismo el padrino.

Pues bien, en este 2007 ¿qué saldrá de la puerta la dama o el tigre? Hagan sus apuestas.

Para mayores referencias, lean ustedes mismos este relato, la verdad es que es un resumen bastante completo y es un cuento maravilloso, plagado de pesimismo e incertidumbre. Es ideal para cerrar el año:

La dama o el Tigre

Se dice que en la remota antigüedad vivió un rey semi-bárbaro que administraba justicia a la vez de un modo espectacular y caprichoso. Para castigar los delitos especialmente graves había imaginado una singular puesta en escena: El acusado era conducido cierto día señalado a la arena de un circo en cuyas gradas se apretaba todo el pueblo reunido.

Ante él había dos puertas. Tras una de ellas aguardaba un tigre hambriento, el mas fiero que se había podido conseguir para la ocasión; tras la otra estaba una hermosa doncella, atractiva y virginal.

Sólo el rey conocía el inquilino que aguardaba en cada puerta. El reo debía elegir forzosamente unas de ellas y en ambos casos su suerte estaba echada. Si aparecía la fiera, moría despedazado en pocos segundos; si salía la dama, debía desposarla sin dilación y con la mayor pompa, apadrinado por el propio monarca, derogándose cualquier compromiso que hubiere contraído, o matrimonio anterior. Queda a gusto de cada cual cúal es el destino mas cruel….

En cierta ocasión, el criminal estaba acusado de un delito especialmente grave. Seducir a la propia hija del rey, que había correspondido apasionada y clandestinamente a su amor. Para su juicio, el bárbaro rey se esmero especialmente en la búsqueda de el mas voraz de los tigres, pero tambien en la mas deliciosa de las doncellas como alternativa. Convulsa, la princesa - amante se vió lacerada por una doble angustia: De un lado,ver ese cuerpo tan querido y acariciado despedazado a zarpazos; de otro, contemplar a su enamorado unido conyugalmente para siempre a una preciosa mujer, a cuyos encantos no sabía bien si el joven culpable era precisamente indiferente.

Con ardides de mujer y de princesa logró enterarse de cúal era la puerta de cada uno de los indeseados destinos ……

El muchacho apareció sobrecogido en la arena del circo, abrumado por la espectación de la multitud. También él conocía el íntimo dilema de su amada, y lanzó una mirada de súplica a las gradas: “¡¡Sólo tu puedes salvarme!!”.

Con gesto discreto pero inequívoco, la princesa señaló la puerta de la derecha.

Y por ella optó sin vacilar el condenado.

Y ahora transcribo como concluye el relato original:

“El problema de la decisión de la princesa no puede considerarse con ligereza, y yo no pretenderé ser la única persona capaz de resolverlo. Por tanto, dejo que respondan todos ustedes: ¿ Quien salió por la puerta abierta…..la dama o el tigre?

¿Que respondeis?”

Posted by Joker at 09:21:19 | Permalink | Comments (6)

Monday, December 25, 2006

¿Estás fumando mota? (Feliz Navidad)

En mi último viaje a gringolandia me compré un gorro para el frío, mis amigos dicen que me veo como una especie de malviviente, nunca los tomé muy en serio… hasta esta noche (23 de diciembre).

Anoche, con el frío que está haciendo en la ciudad, me puse mi gorro y salí en busca de un amigo, todo con la firme intención de tomarme algunas cervezas. Después de unas cuantas cervezas, mi amigo se quedó dormido en un sillón y yo, aburrido, salí a fumarme un cigarrillo mientras observaba la vida nocturna de la ciudad. A lo lejos vi acercarse dos siluetas, ambas con muy mala pinta. Se los digo con honestidad, pensé en meterme corriendo a la habitación donde estaba, por fortuna había dejado la puerta abierta, pero pensé que eso hubiera sido un poco cobarde de mi parte, así que decidí continuar con mi cigarro ¿qué podía pasar?

Cuando los tipos se acercaron pude percatarme de que, en efecto, no tenían muy buena pinta. Eran los tipos mas mal encarados que había visto en mi vida, podríamos decir que a su lado, George Bush es un buen tipo (y eso ya es decir demasiado). En menos de un par de minutos me tenían rodeado, uno de ellos se acercó peligrosamente a mi, estando a menos de 10 cm de mi rostro. Mi mente empezó a diseñar una serie de estrategias para salir victorioso de la situación, después de todo no sería la primera vez que me enfrentaba a mas de dos tipos en una noche oscura. De todas las cosas que pensé, tres eran las más factibles:

Opción A: Tirarle el cigarrillo en el rostro, en cuanto se lo cubriera esperaba salir corriendo cobardemente hacia la puerta, la cual estaba a un paso mío.

Opción B: Mientras los veía llegar había preparado los puños y estaba a un paso de tirarle un golpe, no creo que hubiera podido hacer mucho en contra de ellos, suponiendo que no estuvieran armados. Seguía estando a un paso de la puerta por lo que podía salir corriendo cobardemente después de asestar el primer golpe.

Opción C: Golpear la puerta hasta que mi amigo se decidiera a despertar y, aún mareado por el alcohol y el sueño, decidiera ayudarme con uno de los dos tipos. Luego, salir corriendo cobardemente hacia la puerta.

En efecto, todas mis opciones involucraban huir cobardemente, aunque quizás debería decir, “procurar una retirada estratégica” porque como dice el dicho “huir es de cobardes, retirarse es estratégico”. El caso es que mientras pensaba en todo eso (habrán transcurrido unos 10 segundos en todo eso), el tipo que se había acercado a mi me dice “¿Estás fumando mota?”

Armado con todo el cinismo que en ocasiones me acompaña y con toda la sangre fría que pude reunir le contesté “No, hombre, ojalá… es un cigarro ¿quieres uno?”, a lo que el tipo enojado rebatió “No, yo no fumo ni cigarros” y se fueron, perdiéndose entre las calles ¿Qué diablos fue eso? Definitivamente creí que eso encajaba en mi lista de cosas raras.

Como sea, me terminé el cigarro (sí, me quedé un par de minutos más afuera) y cuando entré me pregunta mi amigo aún medio dormido ¿con quién estabas platicando? ¡¡¿PLATICANDO?!! Le conté la situación apresuradamente mientras me tomaba el resto de la cerveza. Al poco rato quise fumar otro cigarro, ya había tenido suficientes sustos por una noche. Que pasara dos veces algo así era algo muy difícil ¿cierto? ¡PUES NO!

Esta vez le pedí a mi amigo que me acompañara, después de todo era su barrio, si algo pasaba él tenía más probabilidades de encargarse de la situación que yo. Me fumaba mi segundo cigarro cuando otro tipo se acerca. Este se veía peor que los dos anteriores. Se me acerca y me extiende la mano, yo lo saludo con una sonrisa en el rostro a lo que el tipo me pregunta ¿Qué fumas? ZAZ ¿Otra vez? “Un cigarro ¿quieres?” le contesté. - “No, yo no fumo”, fue su respuesta. ¡Demonios! ¿Qué le pasa a esta ciudad? Me hacen sentir como si fumar tabaco fuera lo peor del mundo. Ahora entiendo lo que dicen “Fumar es un hábito del viejo siglo”.

Por fin, mi amigo rompe el silencio “¿Qué tal Kano, estás perdido?” ¿Kano? ¿Cómo el ninja asesino del Mortal Kombat? A todo esto, había olvidado mencionar que para entonces el tipo no había soltado mi mano y yo ya empezaba a desesperame, especialmente porque me imaginaba víctima de un Fatality ejecutado por el tal Kano. Por fin, Kano reconoció a mi amigo y empezó a balbucear algo sobre las fiestas navideñas, me gustó la parte en la que soltó mi mano y mencionaba lo mucho que quería matar a su madre. Mientras se alejaba volteó por última vez y le preguntó a mi compañero de borrachera “¿Y este qué? ¿Es amigo?” cuando le dijeron que sí, pude ver una mirada de tristeza en su rostro. 

Justo en ese momento decidí que la noche se había vuelto demasiado bizarra, así que opté por irme a mi casa no sin antes pensar que debería dejar de fumar o dejar de usar ese estúpido gorro…

¡Felices Fiestas Navideñas!

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Monday, November 27, 2006

Porristas, vaqueritas y fetiches

No soy estúpido, solo tengo la cabeza repleta
de información completamente inútil
Calvin
 
El término pornografía procede del griego: πορνογραφíα, porne es “prostituta” y grafía, “descripción”, es decir, “descripción de una prostituta”. Designa en origen, por tanto, la descripción de las prostitutas y, por extensión, de las actividades propias de su oficio. Hay que decir, sin embargo, que el término es de aparición muy reciente pues en la Grecia antigua nunca se usó la palabra “pornografía”.

http://pics.livejournal.com/o_b_vinitel/pic/0008pggb/s320x240Antes de comenzar el post de hoy, tengo que confesar, como siempre hago, que no suelo ser un fanático del porno, aunque eso no quiere decir que no lo vea. No sé a que se deba que esta noche haya decidido dedicar mi tiempo a escribir un poco sobre la historia de una de las actrices porno más famosa. Seguramente se debe a que este es uno de esos días en los que me siento particularmente nostálgico y eso nos remite al recuerdo por la primer película porno que vi: Emmanuelle, de la cual, por cierto, tenía hasta el libro, escrito por Emmanuelle Arsan, mismo que presté y que nunca me regresaron (Elsa, si lo encuentras ya sabes donde localizarme!!!).

Podemos ubicar al estallido del cine porno a principios de los 70’s, cuando en Estados Unidos se legalizó esta industria, aunque en ese momento correspondía más a un cine de experimentación, no es casualidad que en estas épocas surgieran todos aquellos clásicos como “Garganta profunda“, “Taboo” y, una de mis favoritas, “Debbie does Dallas“. Para muchos, esas 3 películas son la crema y nata del porno contemporáneo y que, creánlo o no, cosecharon las mejores críticas dentro del género.

La imagen “http://content.answers.com/main/content/wp/en/thumb/7/7d/200px-Debbiedoesdallas.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.Debbie does Dallas irrumpe en la escena en 1978 y rápidamente se convierte en uno de los cinco filmes porno mejor vendidos de todos los tiempos. A esta película le debemos el fetiche actual sobre las porristas colegialas. La trama es bastante sencilla, la joven porrista, Debbie Benton, busca viajar a Dallas, para así audicionar en un casting para convertise en una de las famosas Vaqueritas de Dallas, el problema es que no cuenta con el dinero suficiente para hacer el viaje, así que sus amigas deciden ayudarle y así, juntas, iniciar el feliz viaje a esa ciudad (¿no les parece que esto suena un poco al Mago de Oz?). Es ahí donde empieza lo interesante, ya que cada una de las jovencitas, descubre que puede hacer dinero extra durante su trabajo, después de la escuela, teniendo relaciones sexuales con su jefe. La escena de las duchas se vuelve un clásico instántaneo, al grado de ser repetido años después por el famoso film ochentero “Porkys“.

Sobre este film se han hecho 5 “secuelas”, además de muchos Spin-offs, tales como Debbie Does Dallas ‘99; Debbie Does Dallas: Next Generation; Debbie Does Dallas: The Revenge; Debbie Does Dallas: East vs West; Debbie Does Iowa; Debbie Does New Orleans; Debbie Does Wall Street; Debbie Does S&M; Debbie Does ‘Em All; Debbie Does ‘Em All 2; Debbie Does ‘Em All 3 y Debbie does Las Vegas. Incluso hubo un musical teatral (Debbie Does Dallas: The musical) y un documental llamado “Debbie Does Dallas Uncovered”.La imagen “http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/e/ea/BambiWoods_DebbieDoesDallas_Wikipedia.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.

Precisamente es en este documental en donde nos enteramos de algunos datos interesantes de esta película. Uno de los entrevistados resulta ser el director y productor de la película, convertido en un exitoso hombre de negocios que pide se garantice su anonimato, puesto que sus socios podrían escandalizarse si se enterasen de su antiguo pasado. También se entrevista a agentes del FBI, quienes fueron los encargados de arrestar a los mafiosos que financieron la película. El documental habla de varias cosas, entre ellas trata de esclarecer qué sucedió con la actriz principal, Bambi Woods, quien después de hacer Debbie Does Dallas y su secuela, desapareció de la escena.

Jim Clark, quien la bautizó con ese nombre, se ha negado a dar detalles sobre ella y los actores que la conocieron hace mucho que le perdieron la pista. Sobre ella hay muchos rumores, uno de ellos apunta a que murió de una sobredosis de drogas en 1986, otros señalan a que ahora es una activista en contra de la pornografía, aduciendo que “lo hizo porque necesitaba dinero” (según cita el diario conservador Herald Sun) y otros claman que se le veía desnudándose en las fiestas de Hollywood, aunque en la mayoría existe un rumor consistente que ella adquirió una adicción a las drogas. Otra de las historias sobre su desaparición habla sobre su muerte debido a tratos con la mafia, lo anterior no suena extraño si consideramos que se habla de “La maldición de Debbie Does Dallas”, en donde muchas de las estrellas de la película se han visto envueltos en accidentes sospechosos. Las historias más optimistas hablan de que logró ser una de las Vaqueritas de Dallas (lo cierto es que audicionó, pero no fue seleccionada, según dicen los más enterados). Como suele suceder en estos casos, no hay datos suficientes que respalden a una u otra teoría. Como dato curioso, uno de los actores, Robert Kerman, apareció recientemente en el film de Spiderman (2002).

Aún quedan muchas dudas por resolver, ¿qué pasó con el dinero recabado por estas películas? ¿qué pasó con su protagonista? ¿cuál es la participación del gobierno en este caso? y varias más, pero mañana es día de trabajo y hoy ya es noche.

Para no agobiarlos con mis posts kilométricos, he decidido cerrar este comentario con un video, donde se hace un “homenaje” a esta película. Este es un extracto de la serie, transmitida por Cartoon Network en su barra “Adult Swim”, llamada “Chicken Robot” y que por supuesto, nos habla de nuestra querida Debbie.

Larga vida a los fetiches.

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Sunday, November 19, 2006

Cambio de suerte

Y Sin City es como una enorme y asquerosa fulana
tumbada de espaldas pidiéndolo, y la poseo, y le gusta,
y vuelvo a poseerla, y aún pide más.
Maldita sea. Es genial estar vivo.
Marv.
Sin City – El largo adiós

¿A qué debo que este post empiece con esta frase escrita por Frank Miller? No tengo la menor idea. Hay una probabilidad de que se deba a que la inspiración sigue sin aparecer. Aunque también puede deberse a lo que ya antes he comentado, Hermosillo, mi ciudad, es un lugar sórdido. Es una pena que el hermosillense promedio no se de cuenta de ello. Viven sus vidas tan cómodamente posible que cierran sus ojos a la posibilidad de sumirse en esa realidad. Me encantaría decir que yo si lo hago, pero mentiría miserablemente. Digamos que soy una especie de arquéologo de lo obseno: Se que existe, se donde hallarlo, pero nada más lo “estudio”, de lejos, desde lo seguro y, en ocasiones, me involucro. Me gustaría hacer más, pero cada que lo intento siempre hay alguien más perverso que yo que me hace sentir como si viviera una vida color de rosa (y puede que sea cierto) y eso… eso, mis caros lectores, es muy frustrante.

Sea como sea el caso, mis amigos dicen que prefieren leer las historias en mi blog que oirlas de viva voz, así que me he propuesto actualizarlos, aunque en ocasiones no lean lo que escribo (¿quién los entiende?). Esta historia en particular es técnicamente una deuda que tengo con mis acompañantes del viernes, quienes coincidieron en que debía relatar lo ahí sucedido. No se si sea la mejor de mis anécdotas, pero juzguen ustedes mismos.

La historia que hoy relato sucedió una de estas noches en esta ciudad tan mía, tan fulana de tal. Concretamente, sucedió el viernes como a las 9:30 PM, justamente al salir de uno de los tugurios tan de moda en estos días. Me había tomado una cerveza y fumado un par de cigarrillos, mientras las luces neón de la pasarela me seducían como a una maldita polilla la seduce la luz del foco que terminará siendo su perdición. Un día se acerca tanto, que termina quemada. No, no, no, no. No estoy siendo justo con ustedes, en realidad no me seducía un carajo la luz de neón, sino las chicas que bailaban semidesnudas (y otras completamente desnudas) en la pasarela del lugar. Y yo ahí, ataviado con mi mejor sonrisa, jugando a ser un estúpido James Bond región 4, claro, sin el esmoquín, sin los martinis, sin la sonrisa perfecta y sin el porte de galán de Hollywood… ya se imaginarán que clase de Bond era. Da lo mismo, de todos modos puede que termine quemado como en la metáfora de la polilla.

Aquí hago una aclaración… si alguna de las novias/esposas/amantes/compañeras de mis amigos está leyendo esto, recuerden que es mero producto de una visión distorsionada de la realidad, sus novios/esposos/amantes/compañeros ni siquiera iban conmigo. Mis anécdotas son solo el vehículo para decir algo, sus novios/esposos/amantes/compañeros son personas inmaculadas y virginales.

A lo que iba, salimos del lugar con la intención de cambiar de aires y asistir a otro encuentro con el destino… uno de tantos. Ese destino que, como dice Sabina, primero te da champán y después cazalla. Justamente al salir y mientras hacíamos alto en un semáforo sentimos una sacudida. Nos habían chocado, en uno de esos raros accidentes de tráfico carentes de sentido. Por dios, estábamos DETENIDOS, teníamos al menos 2 minutos en alto total ¿cómo alguien se estampa contra un auto en esas condiciones? Por fortuna a nadie le pasó nada, del otro auto se baja un grupo de muchachos de aproximadamente 15 o 16 años, pidiendo disculpas por lo ocurrido. Cosa que no sucedió. Para no hacer más largo el cuento, llega la policía y se llama a los ajustadores del seguro de los autos.

Del auto de los chicos se baja una lolita, una adolescente y una fantasía en el mismo paquete que haría las delicias de cualquier defensor de la moral y las buenas costumbres. Me gustaría decir que sentí vergüenza por mi pensamiento, pero volvería a mentir. Hasta el ajustador que nos defendía hizo algún comentario, aunque dicen que el mío fue el más impropio, si todo lo que dije fue que podría ser mi hija (técnicamente podría serlo, uno nunca sabe, siempre existe la posibilidad de un esperma fugitivo). Esta es la parte a donde quería llegar, pero no quise perder la oportunidad de escribir un post kilométrico.

Inspirado por algún comentario que hice (el cual, por cierto, me ganó un “que mamón, este Vato” y que yo tomé como un halago), el ajustador nos contó una historia. Nos habló de un mítico lugar llamado “no-recuerdo-su-nombre-necesito-tomar-algo-para-la-memoria”, en el que no cualquiera accedía. Antes de entrar, y cual película del cine noir, alguien se asomaba por una mirilla y te dejaba entrar. el lugar se caracterizaba por varias cosas, la primera de ellas es que podías ver a personas teniendo relaciones sexuales en cualquier lugar; la segunda es que no era un lugar exclusivamente heterosexual, según cuenta podías ver parejas sin importar sus preferencias sexuales; la tercer característica era que el lugar operaba como un enorme baño público. Si tenías ganas de orinar, nada más te volteabas y listo, problema resuelto; por último, pero no menos importante, es que las mujeres te acosaban, y mejor aún, te pagaban las cervezas. Fue una historia interesante. Tan así que hasta el ajustador de los adolescentes se acercó riendo solo para oir la anécdota.

Es verdad, me divertí con la historia, pero la que se llevó las palmas, fue aquella que involucraba a una chica, una bolsa de sabritones y caricias subrepticias e íntimas en el interior de un coche. Si tienen un poco de malicia se imaginarán que la palabra “enchilado” no debería aplicarse en ese caso, pero así pasó, aunque para mala suerte de la chica esta no pasó en la boca.

En esencia la cosa fue así, la muchacha empezó a decir “ay, ay, ay” (con voz entrecortada y aparentemente excitada), cosa que prendió mucho más al acompañante, pensando que sus habilidades amatorias serían la envidia de cualquiera, y cuando éste pregunta qué si le había gustado la mujer le contesta “no, es que me enchilaste…”.

Mientras estábamos en ello, el trámite ya había concluído, dijimos que nos dolía el cuello para que nos dieran unos pases médicos, cosa que el ajustador contario hizo no muy convencido. Nos fuimos de ahí apurados para llegar a otro de los lugares y justo, al sentarnos, por la misma puerta por la que acabábamos de entrar, aparece el otro ajustador. Nos mira, se sonríe y nos recrimina “¿No les dolía el cuello?”. Algo le comentamos para salir de la situación incómoda. Lo invité a la mesa y se sentó con nosotros.

Hoy descubro con alegría, que no hubo más dolor de cuello. Debieron ser las cervezas.

Posted by Joker at 10:07:38 | Permalink | Comments (2)

Monday, November 13, 2006

Saldo Blanco

Esta semana ha transcurrido sin ningún tipo de novedad, no me gusta. No tengo nada que contar, no tengo inspiración. Pareciera como si nada hubiera pasado o quizás simplemente no he tenido el humor para fijarme en ello.
 
Me preocupo cuando eso pasa, el fin de semana me tomé unas cervezas con mi expendedor de Hot dogs por primera vez en mi vida, supongo que le agrado. Aún así no pasó nada, ni siquiera cuando le sugerí que tenía un extraordinario parecido con ese famoso luchador mexicano llamado Brazo de plata (culpemos a las cervezas de mi indiscreción) y lo único que argumentó fue que le faltaban las mallas. No se me ocurre que reseñar, ni siquiera cuando su esposa fue por él aún en contra de su voluntad y mi amigo tuvo la misógina “ocurrencia” de decirle “te habla tu vieja” y ésta le contestó “¿tú sabes lo que opino de los payasos? Para mi los payasos se deben ir al circo”… lo que generó un momento de tensión y nuestra salida precipitada del lugar.
 
Nada hay que se me ocurra. Ni siquiera cuando uno de mis amigos señaló que rompí el record de un minuto sin hacerla de cuento. Creo que debí sentirme mal, pero me causó risa. Tampoco creo que sea relevante hablarles de mi nueva afición a un videojuego llamado Smash Bros. Ni siquiera mi estúpido sueño recurrente que no me deja dormir me hace postear algo. Mucho menos mi insomnio.
 
Tampoco me siento de ánimos para hablarles sobre mi dieta a base de Hot dogs, la cual tengo pendiente de reseñar. Ni el hecho de que ayer fue eso lo que cené y lo que cené hoy, ni mucho menos, que al llegar a mi casa (a las 11:30 PM) mi madre me haya dejado un recado: “Toño, el Hot dog sobre la mesa es para ti, toma también un pedazo de pastel. Te quiero”. 
 
Recién llego de ver “Volver“, de Pedro Almodóvar, el cual sigue siendo tan genial como siempre, las situaciones son tan absurdas que no sabes si reir o tomarlo en serio, al final, te decantas por lo primero y una vez que empiezas no puedes dejar de hacerlo. Aún así, no creo que el hermosillense promedio disfrute mucho de este humor tan “surrealista”. Aún con todo esto, no se me ocurre qué decir. 
 
El hecho de que haya avisorado a uno de mis intereses platónicos y que a la otra no la haya visto, me hace pensar en algo. Quizás las musas han escapado, quizás las cansé o sencillamente se tomaron unas merecidas vacaciones.
 
Veré si esta noche puedo dormir… solo espero no volver a tener ese estúpido sueño. Les debo algo mejor, cuando regresen las musas.
Posted by Joker at 07:25:47 | Permalink | Comments (2)